13 de julio de 2024

Una semana distinta del parto respetado

El parto respetado contempla los derechos de las madres, los recién nacidos y sus familias en el nacimiento. Comienza la Semana Mundial de una manera especial, sin poder cumplir con todas las normativas debido a las limitaciones en este período de pandemia. El Dr. Hugo Ocampo, director del Hospital Materno Neonatal de Posadas se refiere a la situación.

» La Semana Mundial del Parto Respetado nos toma en un momento en que todo el mundo está viviendo esta pandemia, tratando de adecuar los procesos internos nuestros, a respetar la bioseguridad por encima de cualquier otra circunstancia, son derechos que de alguna manera tapan a otros derechos. La Ley del Parto Respetado (Ley 25.929) exige el acompañamiento, exige que la mujer en estas circunstancias de nacimiento esté acompañada por su entorno familiar, que nosotros siempre respetamos y pregonamos. Hace muchos años la política del Hospital Materno se refiere a ello. Pero este año, considerando el derecho a salvaguardar la salud individual tanto de nuestros pacientes como de la seguridad del personal que trabaja con nosotros, hemos tenido que adoptar algunas medidas restrictivas en relación a eso, básicamente relacionadas con el acompañamiento. Pero no olvidarnos de la Semana Mundial declarada por Unicef para visibilizar la problemática del parto en todo el mundo y recordar los derechos que tienen las mujeres en este proceso. Por eso no olvidar es difundir a través de todos los medios. Que la gente sepa cuáles son sus derechos, que sepa que esta semana es básicamente para recordar eso y que exija de alguna manera que esta ley se cumpla en todos los organismos que tengan que ver con la atención perinatal».

Ha sido una conquista muy importante tanto para los profesionales como para la mamá y su familia..

«Nosotros hace mucho tiempo que tratábamos de que el hospital de alguna manera cambie su manera de atención. Venía de una historia en la que el parto era una cuestión puramente individual, en donde ciertos derechos no se respetaban y a partir de la Ley el Parto Respetado, con todo lo que ello implica,  se adecuaron las costumbres, cambiaron los hábitos, orgullosamente nosotros podemos diciendo somos un hospital que garantiza esa ley. En este momento de pandemia hay algunas circunstancias que la gente deberá entender y que nosotros nos encargamos de explicarle que transitoriamente se prioriza la salud y la seguridad tanto de ellos como del personal, y que hay cuestiones restrictivas que no podemos cumplir. Pero bueno, esta semana no olvidarnos que la ley existe y que apenas termine  esta situación de urgencia vamos a volver a las bases y poder cumplir con esta ley. Trabajamos con un protocolo de seguridad que no sólo implica la atención, diríamos desde el nacimiento, sea por vía vaginal o parto natural, como por cesárea, sino con un protocolo que tiene que cumplir todo el personal y todos los pacientes que ingresan a nuestra institución. Eso implica también que por razones de seguridad que la circulación sea mínima y el contacto con la menor cantidad de personas posibles, en un ambiente donde es potencialmente riesgoso.

» Se sabe que el trabajo de parto y el parto son una situación riesgosa para el probable contagio con esta nueva virosis no es cierto. A partir de eso se han tomado con el Comité de Infectología del hospital, las medidas de seguridad que implica que en este proceso y en esta oportunidad el acompañamiento no fuera necesario, porque hay que adecuar una serie de circunstancias, no solamente con el tema de la ley, sino en lo edilicio y los equipamientos de seguridad que hacen no practicable está esta situación hasta tanto pueda terminar lo antes posible esta pandemia.

Quiero recalcar que lo que cambia un poco es el paradigma de la atención, esta ley que le da derecho a la madre y a la familia, es como que le empodera en ese momento. La madre ahora tiene derecho y es protagonista de esa circunstancia y se respeta dentro de lo que la amplitud de la medicina y de la obstetricia lo permitan. Se respetan las decisiones. Antes uno venía a un hospital o a una institución privada y todo era normatizado pero en función de lo que la parte médica o la salud decían y poco importaba o poco se hacía caso a lo que la madre sentía o la madre quería».

«El parto humanizado tiene que ver con todo esto, con que la mujer sea protagonista de su propio proceso y que se respeten sus derechos y que se respete su decisión. Y si quiere caminar, camina. Si quiere tomar líquido o comer algo está permitido o se le deja. Si quiere que sea fulano o mengano quien fuera que la acompaña, se le autoriza, si quiere acostarse, si quiere practicar algún tipo de respiración especial, si quiere tener su bebé en una posición no tradicional. Eso significa básicamente el cambio. Que la mujer sea protagonista y mientras no genere una situación de riesgo para ella. Por ello el equipo tiene que acompañar y asesorar. Eso pienso que tiene que ver básicamente con el cambio radical de lo que significa el parto humanizado, el parto respetado. Y por otro lado, aprovecho la oportunidad para que la gente entienda que algunas cuestiones no se estén cumpliendo tienen que ver con este tiempo especial de la pandemia. Nosotros pronto comenzamos a mudarnos definitivamente al edificio nuevo en donde la estructura podrá permitir que a lo mejor más rápidamente se vuelva a respetar esta cuestión del parto humanizado».

Dr. Hugo Ocampo – Gineólogo Obstetra – MO 2089