13 de julio de 2024

4 de cada 10 fumadores reconocieron haber aumentado su ingesta de tabaco

Además, 8 de cada 10 encuestados experimentaron situaciones negativas, como temor, preocupación y angustia; el 35,6% informó estar comiendo de más y el 41,5%, realizar menos actividad física que antes, según los resultados de un relevamiento nacional

Del total de encuestados, se observó que el 20,8% fumaba, de los cuales el 16,1% eran fumadores habituales y el 4,7% restante lo hacía “ocasionalmente”

Del total de encuestados, se observó que el 20,8% fumaba, de los cuales el 16,1% eran fumadores habituales y el 4,7% restante lo hacía “ocasionalmente”. La 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación (realizada en 2018 y presentada en 2019), muestra una prevalencia de tabaquismo del 22,2% en los mayores de 18 años.

Cabe destacar que de los fumadores solo un 30% intentó dejar de hacerlo, pero sin éxito, un 48.1% lo pensó, pero no lo intentó y un 14.5% ni siquiera lo intentó. Consultada al respecto, la doctora Corina Samaniego, investigadora del Centro de investigaciones en Psicología y Psicopedagogía de la UCA remarcó que la alta proporción de fumadores que ni siquiera intenta dejarlo evidencia lo difícil que resulta terminar con esta adicción.

Asimismo, se registró un mayor nivel de tabaquismo en el interior del país (22,9%) vs. el Área Metropolitana de Buenos Aires –AMBA- (16,3%). En general, el status de “fumador” fue más elevado en el sexo femenino, en los niveles socioeconómicos bajo y medio-bajo y entre los más jóvenes. En cuanto al tipo de cigarrillo, 8 de cada 10 (82%) consumieron el cigarrillo tradicional a combustión, 7,4% cigarrillo electrónico, 2,7% ambos y “otros” el 5,6%.

Temor o preocupación por su salud o la de sus seres queridos, cambios en sus hábitos de sueño, angustia, ansiedad y estrés por encima de lo habitual, irritabilidad, dificultades para concentrarse e incluso agravamiento de problemas de salud preexistentes: todas éstas son las principales situaciones vividas durante la cuarentena que reportaron más de 8 de cada 10 encuestados (84,1%). También, más de 3 de cada 10 (36,4%) manifestaron que desde el comienzo de la cuarentena su alimentación fue menos saludable que la habitual y el 35,6% informó que comió más que antes.
Frente a la escasez de cigarrillos, casi 4 de cada 10 (38,2%) cambió de marca por la que hubiese disponible y el 70,3% manifestó que el precio de los cigarrillos incide entre mucho y bastante a la hora de pensar en dejar de fumar.

Mantener en el tiempo conductas poco saludables como una mala alimentación, poca actividad física, estrés y tabaquismo genera un cóctel explosivo que podría traducirse en un aumento de la enfermedad cardiovascular durante el periodo que se prolongue la cuarentena, tendencia que luego cueste enormemente revertir.

Asociación Argentina de Tabacología