19 de julio de 2024

Las cirugías de ojos en este tiempo de pandemia

La atención médica se ha ido ampliando luego de limitarse en el inicio de la pandemia y se habilitaron protocolos para mayores prácticas. La oftalmología es una de las especialidades que además de atender en forma presencial, ha podido realizar cirugías. El Dr. Agustín Aranda es especialista en clínica y cirugía vitrorretinal. Le preguntamos cómo es la tención oftalmológica actualmente.

«Desde que empezó todo esto de la pandemia depende de cada especialidad. A mí me tocó seguir haciendo cirugías producto de ser especialista en retina. Algunas urgencias  tenemos que seguir operando dado que no pueden esperar mucho tiempo pero en el quirófano en sí, las cirugías programadas como por ejemplo cirugías de catarata o alguna que otra cirugía de superficie ocular,  han ido disminuyendo producto de que el protocolo se ha ido poniendo cada vez más firme. Hoy en día después de un tiempo importante de aislamiento,  han empezado a implementarse de a poco en base al protocolo que hemos tenido. Obviamente que el número no es el mismo que existía antes producto de la limpieza y todo lo que hay que hacer entre paciente y paciente, pero ya tenemos cirugías programadas que vamos haciendo a medida que va pasando el tiempo y uno se va acomodando mejor».

Si bien la cercanía entre el paciente y el profesional es mucha por el tipo de práctica pero estos protocolos precisamente están muy bien pensados y los elementos que ustedes emplean permiten hacerlo?

«Existe en el protocolo como por ejemplo cuando uno opera con un barbijo quirúrgico, gafas, todo un sistema protocolizado que permite estar seguro, tanto el médico cirujano y el paciente. El paciente antes no entraba con un barbijo y ahora sí. Para algunos casos se pide test o no dependiendo de la sintomatología. Obviamente si el paciente directamente tiene algún tipo de sintomatología o algún familiar  ha tenido, no se opera. Toda esa serie de protocolos existen y nos ha hecho cambiar bastante en el manejo que teníamos anteriormente».

Muchos querían hacer alguna modificación o alguna mejora en su vida visual,  dicen pensaba operarme para no usar tantos lentes por ejemplo y lo dejan  estar por la pandemia. Se puede hacer ahora?

«Nosotros estamos atendiendo con protocolos, se hacen estudios en el día. El paciente viene, se hace todos los estudios, se hacen pedidos prequirúrgicos y al momento de operar no es que espera sino que se puede operar. Por ejemplo alguien me dice me he cansado de usar anteojos, puede operarse, puede dejar de usar anteojos. Existen cirugías de facoemulsificación, se llaman facorefractivas  para tratar de dejar de usar anteojos que se están haciendo y son cirugías programadas».

En qué consiste en esas cirugías?

«Primeros los estudios para determinar si el paciente tiene el tratamiento correcto en base a la cirugía. Llegado el caso operar. Se extrae el contenido del cristalino, se deja la cápsula del cristalino que es como el zoom de una cámara de fotos pero que la trae el ser humano y se pone una lente dentro del ojo que puede ser una lente multifocal, una lente de rango extendido, que sirve para ver de lejos, ver intermedia como computadoras, tablets y para ver de cerca.El paciente se torna independiente de los lentes por lo general».

 Y además  de todos los lentes porque a veces tenemos que tener dos o tres variedades…

«La idea es generar comodidad en la vida diaria y tratar de dejar de usar esos anteojos, cambiar el de lejos, el de cerca. Se está haciendo mucho, nosotros acá lo hacemos en forma habitual a pesar de todo este tiempo de pandemia. Es una cirugía de 5 a 7 minutos con anestesia en gotas y la recuperación visual es muy rápida. Al no tener una anestesia general, la recuperación visual es muchísimo más rápida».

 La lente que se coloca digamos es casi milagrosa porque tan diminuta y cumple tantas funciones?

«Son lentes muy pequeñas que van al saco capsular, dentro del cristalino, miden 13 milímetros por lo general y  la óptica de visión como el vidrio en anteojos de 6 milímetros,  5,5 a 6 milímetros y dentro de esa óptica tienen como un tallado de diferentes esferas que permiten conjuntamente con la pupila abrir o cerrar la pupila para poder diferenciar las distancias, de lejos, de intermedio, de cerca. No es milagrosa porque han hecho muchísimos estudios a nivel mundial pero existe y en el 2020 se hace un montón y ya se viene haciendo hace muchísimo tiempo».