21 de julio de 2024

El tema de las dietas para bajar de peso es habitual en conversaciones entre amigos y familiares. Muchas veces no supera el enunciado o un intercambio de datos para perder kilos. Pero cuando hay problemas de obesidad o de un peso más alto de lo convenientel, la situación requiere otro enfoque. La licenciada en Nutrición Cecilia Marín habla de los hábitos alimentarios.

«Venimos atravesando desde hace un buen tiempo ya la gran pandemia, si se quiere oculta y que es crónica, son sobrepeso y la obesidad. Lo vemos muy a menudo en adultos pero actualmente cada vez estamos teniendo más niños y adolescentes con patologías de adultos como por ejemplo el sobrepeso y la obesidad. También las diabetes Tipo 2 en niños están aumentando y todo a raíz de estos malos hábitos alimentarios o de elecciones no tan saludables de productos muy procesados».

Se habla siempre de las golosinas y los jugos como no recomendables pero hay muchos alimentos en el mercado que se venden como saludables y sin embargo tienen un proceso. Es el caso de las galletitas, las barritas de cereal, que están dirigidos a la población de los niños y  adolescentes con el dibujito de moda, con la caricatura. Y justamente son alimentos que están muy procesados, llenos de aditivos y son muy pocos nutritivos pese a que se cree que tienen vitaminas y minerales.

La Lic. Marín propone: » nosotros necesitamos empezar a cambiar esa mentalidad, no todo lo que me están vendiendo en la industria alimenticia es totalmente saludable y sobre todo prestar mucha atención a lo que está dirigido a los niños porque justamente buscan los colores y personajes de moda para atraer la atención del niño. El último que toma la decisión de comprar o no es el adulto. Tenemos que tratar de ser adultos responsables, es una buena oportunidad para visitar o hacer una consulta al nutricionista para ver bien qué buscar en estos productos como factores de alarma o de alerta. Para conocer qué sería saludable y qué podría ser un consumo eventua, y qué  consumo habitual para nutrir a niños y adolescentes para que se desarrollen y potencien todo lo que tienen incorporado en sus genes».

Es difícil que el chico lleve una fruta o una verdura siempre. Va a comprar en el kiosco cuando le dé hambre, cuando esté por la calle o haciendo un deporte, etcétera. Entonces ahí qué come?

«Se ha trabajado mucho con el kiosco saludable en el colegio. El tema es que también tenemos que ayudar a ese quiosquero por ejemplo a que consuma productos más saludables, hay que hacer educación alimentaria tanto a los niños como a los padres. Hay que ayudar en comunidad,  esto es trabajar en conjunto. De esto no se sale solamente educándo al niño,  también hay que hacer educación en la escuela, ayudar a esa persona que tiene la concesión del kiosco a ver cómo realizar una compra más inteligente de productos que sean más nutritivos a menores costos para que tampoco pierda».

En la casa también tenemos una diferencia entre alimentar y nutrir?

«Yo trabajo mucho con las familias. Cuando vienen a la consulta, si es mamá la que cocina que venga mamá, si la abuela  cocina que venga la abuela. Tenemos incorporados muchos mitos sobre qué está bueno comer y qué no tan bueno. La idea es sacar todas las dudas y trabajar en familia, que toda la familia lleve una alimentación saludable para tener un mejor porvenir»

Una hamburguesa, una milanesa con papas fritas, podemos comer alguna vez ?

«Por supuesto, tenemos consumos eventuales y consumos habituales. Habitualmente tenemos que cuidar nuestra salud, elegir los mejores productos, los más saludables, naturales, tratar de salir del paquete e ir a las frutas, las verduras, los huevos, los quesos, las leches. De vez en cuando, en algún evento, en algún cumpleaños, algunas salidas, podemos comer algún que otro alimento no tan saludable».