13 de abril de 2024

El filicidio viene de lejos

La psicóloga misionera Liliana Almirón coordina y expone en el XV Congreso de salud Mental que se desarrolla desde hoy miércoles, en la ciudad de Buenos Aires.

El congreso tiene como título para esta edición «Amor y deseo. Clínica y política de la diversidad en la salud mental».

Antes de viajar la Lic. Almirón adelantó a Consulta sin Turno la ponencia que tendrá a su cargo en el congreso. El informe está dedicado al patriarcado y al filicidio. Como docente de Psicología Jurídica analiza el conocimiento desde el derecho romano que tiene 2.400 años y sigue vigente.

«Si tenemos en cuenta por ejemplo que en Argentina las mujeres nos transformamos en sujetos de derecho a partir del año 1947 o que la patria potestad es compartida desde 1984, vemos situaciones que vienen de muy lejos.

La herencia sólo para el hijo mayor, las figuras de tutela para los menores y curatelas es para los incapaces, todos principios tomados del derecho romano.

Aparece el tema de los hijos, cómo eran tratados. El padre podía aceptar o rechazar al hijo, lo podía o matar o vender como esclavo, si eran mujeres  tenía permitido enviarlas a los prostíbulos».

A través de la historia

Tomando la figura de los mitos grecolatinos y la idea del filicidio, vemos al dios Saturno que devoraba a los hijos varones para que no lo sucedieran y quién se salva  es Júpiter con la ayuda su madre.

El filicidio aparece en la Biblia cuando Dios ordena a Abraham matar a su hijo.

En las historias de la Edad Media ha habido situaciones de antropofagia con los niños,  en las grandes hambrunas.

Algunas civilizaciones ofrecían los niños como sacrificio y  en las guerras eran enviados como carne de cañón.

Más adelante  encontramos los cuentos infantiles  famosos como Caperucita Roja, Hansel y Gretel, Cenicienta. la Bella Durmiente, Pulgarcito. Aparecen nuevamente niños  expuestos a  situaciones de violencia y hasta de antropofagia.

En todos estos cuentos los padres de los niños son figuras débiles que no resguardan y no protegen a sus hijos.

«Así llegamos a la actualidad con el tema del abuso sexual intrafamiliar.A pesar de que tenemos leyes, hay algo que trasciende la cultura. Existe esta violencia familiar que recorre a la humanidad hasta hoy».

 

 Cómo se puede interpretar  desde el psicoanálisis?

» Se plantea la transmisión transgeneracional que es un proceso identificatorio inconsciente, por eso se transmite. Las personas que han vivido en familia donde hay adicciones, repiten esa conducta adictiva. Donde aparece como modelo vincular la violencia, eso se replica en todas las próximas generaciones, ya sea activo o pasivo. Y también sucede con el abuso sexual, es la transmisión transgeneracional».

 

La situación continúa

«Es muy difícil  pero puedo sostener de esta cuestión del filicidio va a perdurar en nuestras sociedades y estoy hablando de lo que conozco, que es lo occidental. Nos hemos remontado varios siglos y la evidencia la tenemos en los comportamientos contemporáneos».

«El filicidio  trasciende  generaciones y clases sociales también. No es solamente por el tema de la pobreza o del aislamiento. Vemos a diario en las noticias policiales, abusos sexuales, pornografía con niños, es una situación perversa.

A veces  la familia no detecta o no se da cuenta porque operan mecanismos inconscientes. Está la negación».

 

 

La psicología ayuda a todas esas personas con problemas de abuso o de maltrato?  Quién sobrevive por decirlo de alguna manera, se recupera o es muy difícil tener esta carga?

«Depende de cada persona como se recupera. Digamos  que quedan situaciones traumáticas. Por ejemplo mujeres  que han pasado esas circunstancias, recién cuando comienzan a hablar aparece una situación para poder entender qué fue lo que pasó. No olvidemos que ese suceso fue cuando eran menores y eran niñas o eran niños. Entonces el niño no conoce,  ante una situación traumatizante  no logra entender que pasó y aparece lo una cuestión culposa, Si no fue él o ella que hizo algo para eso. Es terrible hasta que pueda entender que no hizo nada, que fue la otra persona, un adulto.

Quien abusó violó sus derechos, su confianza, desbastó su psiquismo. Muchas veces lo  más complejo es cómo trabajar esta sensación de culpa,  ….y yo qué hice.

Esta momento de confusión porque no entiende qué está pasando.

En cuanto a los adultos, cuando una mujer o un varón es abusado o violado, entiende, sabe.

La violencia y el  filicidio siguen estando y esa es mi ponencia en este congreso de salud mental».