13 de abril de 2024

La suave terapia cráneosacral

Muchas de las prácticas para relajar el cuerpo y mejorar el estado de ánimo, parecen nuevas o novedosas pero en realidad tienen varios años de práctica.

Es el caso de la terapia cráneosacral, una técnica manual que trata los desequilibrios del sistema cráneosacro.  Con suaves masajes y maniobras muy sutiles, todo va  armonizándose y se pueden tratar muchísimas patologías.

La kinesióloga Selva Lifschitz se ha formado en esta técnica y la realiza en su instituto, en Posadas.

Qué es? en qué consiste?

«Se llama terapia cráneosacral o cráneosacra  porque se trabaja desde el cráneo hasta el sacro básicamente. Es aprender a escuchar  los tejidos del cuerpo y lograr que se relajen. Cuando uno logra que todas las partes blandas que no son solo piel, músculo y articulación, se relajen, todo va  ocupando su propio lugar. Los huesos, cuando tenemos muchas presiones que no son las que corresponden a una buena postura, también van desacomodándose. Entonces podemos tener un problema de rodilla, porque no están bien alineados los miembros inferiores por ejemplo. Cuando llega la relajación a todas las partes grandes de cuerpo, los huesos van perdiendo esa tensión y van pudiendo reacomodarse».

 Se logran resultados maravillosos en cuanto a postura.

Por qué desde el cráneo al sacro?

«Porque entre los huesos del cráneo y el cerebro hay una membrana que se llama meninges. Tiene tres capas y se continúa a lo largo de la médula espinal hasta fundirse en el coxis,  el huesito dulce. Esa membrana recubre todo el  sistema nervioso por dentro del cráneo hasta llegar al coxis y a nosotros nos enseñaron que los bebés tienen los huesitos como muy flojitos, que hay espacios y que a medida que uno va creciendo, eso se va perdiendo, que el cráneo queda como fijo, como sellado. Y no es así. Esa sutura o esas marcas que hay entre los distintos huesos tienen un tejido conjuntivo entre ellos que permite un milimétrico movimiento».

Es una especie de lectura del cuerpo a través de las manos?

«Cuando aprendemos a escuchar a los tejidos y a relajarlos, todo eso va cambiando.

Antes pensábamos a que los maxilares lo único que los afectaba eran los músculos masticatorios. Después aprendimos que toda la parte cervical y los músculos del cuello tanto posteriores como anteriores tenían un protagonismo impresionante y con esta técnica cráneosacral, uno puede relajar toda la parte de los huesos temporales».

Los pacientes recuperan la calidad de sueño,  mejora los estados de ansiedad. También  mejora los bruxismos. Se nota en los chicos que usan ortodoncias o distintos tipos de prótesis en boca como van mejorando. En los casos de autismo se advierten cambios también, es muy interesante el trabajo con los pacientes. Y sin dudas para aliviar  la angustia y el stress es una gran terapia.

Cómo se realiza?

«Nuestros cuerpos, son electromagnéticos, cuando yo hago las maniobras es como si se cerraran circuitos eléctricos y se va a reacomodando.

El paciente se acuesta en una camilla,  en un ambiente relajado. Nosotros colocamos nuestras manos en distintas zonas del cuerpo. Primero va una mano por debajo del hueso sacro y la otra mano va por encima  del hueso del pubis».

Es una terapia que descubrió William Sutherland en el siglo pasado, en Estados Unidos. A partir de un paciente muy difícil, que no encontraba la causa de su problema y era una calcificación en arteria. Cuando le realizan la cirugía, él ve que la membrana meninge  no tenía el mismo ritmo que tenían las venas y las arterias y ahí empezó a estudiar. Así comenzó esta práctica que tiene muchos años de mucho estudio. Es una técnica osteopática.

Selva Lifschitz se refiere a este tipo de terapia que se suma a otras similares .»Creo que hay que tener mucho cuidado con todo esto porque nosotros conocemos una medicina tradicional que es la que está nomenclada dentro de las obras sociales con prácticas específicas. Tenemos que tener cuidado de recurrir a personas  que tengan una formación con una aval científico. Cuando hablamos de cráneosacra, tiene que ser avalada por Upledger que es un instituto de formación internacional. Estas instituciones te dejan hacer la formación  siempre y cuando  tengas un título de grado con formación en salud».

La especialista concluye explicando que una vez por semana se puede hacer esta terapia porque relaja, hace sentir bien. No necesariamente hay que tener una patología para hacerla. Y para alguien que está atravesando una enfermedad,   le permite aflojarse, distenderse.