13 de abril de 2024

Celulitis o “piel de naranja”

La celulitis es una enfermedad que afecta a la hipodermis, la capa más profunda de las tres que forman la piel. Aquí es donde se acumulan los adipocitos, unas células que se encargan de almacenar grasa para regular la temperatura del cuerpo y evitar que se lesionen los órganos internos si se recibe un fuerte golpe.

Cuando las células grasas se acumulan, aumentan de tamaño y empujan al resto de las capas de la piel haciendo que se formen pequeños bultitos u hoyuelos. Es cuando aparece la celulitis o la llamada «piel de naranja».

 

Es común verla en los muslos, en la región glútea, en la parte superior de los brazos y en la parte baja del abdomen.

Hay diferentes tipos de celulitis, y este problema estético no debe confundirse con la celulitis infecciosa que es un trastorno inflamatorio que aparece ante la invasión de la piel por gérmenes patógenos. A diferencia de la «piel de naranja», en la celulitis infecciosa la superficie cutánea estará hinchada, roja, caliente y dolorosa al tacto.

 

Síntomas y principales causas

Por lo general, aparece durante etapas de cambios hormonales en la mujer, como el embarazo o la pubertad. La celulitis la sufren hasta un 85% de las mujeres mayores de 25 años, mientras que el porcentaje en los hombres se reduce al 10%

Se refleja en pequeñas depresiones en la piel, bultos irregulares o nódulos profundos. También es común que disminuya la elasticidad y haya una sensación de pesadez o adormecimiento en la zona. Y en los casos avanzados se siente dolor al palpar la zona.

La celulitis tiene una base hormonal y genética. Las variaciones de peso son uno de los factores que más contribuyen a su aparición, pero no obstante, el principal responsable es la sobreproducción hormonal.

 

Entre las causas más frecuentes de celulitis están:

  • Pubertad.
  • Embarazo.
  • Sedentarismo.
  • Alimentación abundante en grasas, sodio y azúcares.
  • Uso de ropa ajustada

 

Una forma de prevenir la celulitis es a través de pequeños cambios en los hábitos y el estilo de vida y algunas de las recomendaciones son:

  • Beber mucha agua ya que ayuda a eliminar toxinas.
  • Reducir el consumo de alimentos con grasas, azúcares y sodio
  • Evitar el alcohol, café y cigarrillo
  • Aumentar la ingesta de vitaminas C, E y potasio
  • Realizar ejercicios de forma regular
  • Los masajes con alguna crema anticelulítica ayudan a movilizar la grasa y hacer que los nódulos sean más pequeños.

Los dermatólogos son los profesionales capacitados para diagnosticar, clasificar los tipos de celulitis y orientar al paciente hacia un tratamiento adecuado para minimizar su aspecto y mejorar la salud de la piel.