13 de abril de 2024

Región de las Américas: En tres décadas se triplicó la cantidad de personas con diabetes

A fin del 2022 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó un informe sobre el aumento de personas con diabetes. Las tasas crecientes de obesidad, dietas deficientes y la falta de actividad física, entre otros factores, han contribuido a que el número de adultos que viven con diabetes en la región de las Américas se haya triplicado en los últimos 30 años.

 

Al menos 62 millones de personas viven con diabetes en las Américas, una cifra que se espera que sea mucho más elevada dado que alrededor del 40% de los que padecen la enfermedad no son conscientes de ello. Si se mantienen las tendencias actuales, se estima que el número de personas con diabetes en la región alcanzará los 109 millones en 2040.

El incremento en los casos está relacionado con el aumento de los factores de riesgo: dos tercios de los adultos de las Américas tienen sobrepeso u obesidad, y solo el 60% hace suficiente ejercicio. El informe también señala una tendencia alarmante entre los jóvenes de la región: más del 30% se consideran ahora obesos o con sobrepeso, casi el doble de la media mundial.

 

Sólo 12 países de la región disponen de las seis tecnologías básicas necesarias para la gestión de la diabetes en los centros de salud públicos. Estas incluyen: los equipos para medir la glucosa en sangre, las pruebas para el diagnóstico temprano de las complicaciones y las tiras reactivas de orina para el análisis de glucosa y cetonas.

El informe también señala que las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de sufrir formas graves de COVID-19 y de morir, lo que pone de relieve la importancia de integrar la atención a la diabetes en los planes de preparación y respuesta a emergencias.

 

Vida sana para reducir la prevalencia de la enfermedad

Para reducir la prevalencia de la enfermedad y permitir a los diabéticos llevar una vida más sana y evitar complicaciones, el informe pide a los países que:

  1. Mejoren la capacidad para diagnosticar de manera temprana la diabetes y prevengan sus complicaciones.
  2. Aumenten la disponibilidad y el acceso a una atención diabética de calidad, incluidos los medicamentos esenciales como la insulina, los dispositivos de monitorización de la glucosa y el apoyo a la autogestión.
  3. Elaboren estrategias y políticas para promover un estilo de vida y nutrición saludable y así prevenir la obesidad.
  4. Refuercen la vigilancia y el seguimiento para garantizar un buen control de la diabetes.