20 de abril de 2024

Cuando el papá comparte el nacimiento de su hijo

«El papá recibe toda esta información desde el día cero, cuando asiste a la primera consulta. A la par de la mamá. Se siente partícipe de todo el proceso del embarazo y del parto. Puede disfrutar de ese momento que tiene a su bebé recién nacido apoyado en el pecho. La emoción es mucho más grande, no se la imaginaba».

La descripción es parte de lo que se realiza en el programa Paternar del Hospital Materno Neonatal de Posadas. Desde el comienzo de su implementación en el año 2021 ha avanzado y cada vez se va organizando mejor. En base a la propuesta de la maternidad segura y centrada en la familia.

El Licenciado en Enfermería y jefe de Enfermería del Centro UTPR Hugo Díaz es quien lo describe.

«Trabajamos básicamente con Paternar desde el primer día de consulta de la madre en el hospital donde se trata de ingresar al padre también en esa consulta, hacerle una serie de estudios y darle la oportunidad de que asuma el compromiso en conjunto con la madre, durante todo el proceso de embarazo, trabajo de parto, parto, postparto, hasta el alta».

Queda asentado el trabajo y el compromiso que hace el padre en la institución. Ingresa el control y se le realiza un laboratorio de rutina para detectar ciertas enfermedades como puede ser diabetes, hipertensión, para las cuales se hace una derivación a otro hospital y a un CAPS. Si se detecta enfermedad, venérea o alguna situación que tenga relación con la mamá, se hace el tratamiento para ambos. Los estudios quedan incorporados en su historia clínica, que va adosada en la historia de la madre con los datos filiatorios.

Es un control más seguro para el bebé antes del nacimiento.

Es un cambio familiar y también social. El padre toma su tiempo para concurrir junto con la madre al hospital.

«Nosotros vemos más compromisos de parte de los padres con las mamás. La información sobre la experiencia de esos padres que participan dentro de la institución va de boca en boca, cuentan su experiencia, entonces genera socialmente más interés», agrega Díaz.

La guía Paternar incorpora la familia dentro de la habitación donde va a estar la madre en el proceso del parto. Limitado todavía por la pospandemia. Igual se trabaja con una lista de tareas donde se incorporan datos acerca de lo que hace el padre durante el proceso de la madre, en qué la ayuda, cómo participa en el cuidado de su hijo, de su pareja.

 

 

Cada momento es único

Nancy Brez es la jefa de área del Servicio Obstetricia, el área recién nacido.

«Los procedimientos se hacen una vez que llegan a piso, es un protocolo totalmente diferente donde las chicas empiezan a trabajar con la pareja. Se prepara al papá, ya viene con una previa información de lo que va a ser el contacto piel a piel con su hijo. Las nuevas generaciones están muy interesadas en tener esa nueva experiencia y súper predispuestos. Al papá le explicamos el baño antiséptico, se le provee de unas batas que están exclusivamente diseñadas para ellos, para el momento del nacimiento de de su bebito. Ellos acompañan a la mamá durante el trabajo de parto ya sea en contención emocional o en los ejercicios. Acá las chicas realizan baños de relajación en ducha para poder sobrellevar el dolor del trabajo de parto. También contamos con pelotas que hacen ejercicio con esferodinamia y el papá le hace masajitos. escuchan música. Ellos ambientan el momento de nacimiento acorde su gusto, su religión, su cultura».

El aprendizaje es mutuo, tanto para las familias como para el personal del Hospital Materno Neonatal.

La descripción de Nancy más que clara. «Es tanta la emoción, no nos cansamos de ver las caras de la mamá y del papá al conocer a su bebé. Siento que es el mejor trabajo del mundo porque puede ser mecánico por la cantidad diaria, semanal, mensual, de partos que atendemos. Y de pronto ver que una mamá y un papá tienen sobre el pecho a su bebé recién nacido, es conmovedor y es nuestra recompensa, un privilegio que nosotros tenemos diariamente».

La hora de oro

Tamana Nowasadza es Lic. en Enfermería y trabaja en la Unidad de Trabajo de Parto, Parto y Recuperación. Ella elige recalcar la importancia y la diferencia que advierten cuando el papá recibe toda la información desde el día cero. A la par de la mamá. Se siente partícipe de todo el proceso, de disfrutar de ese momento que tiene a su bebé en el pecho, la emoción es mucho más grande, no se la imaginaba. Quizá tuvo otros hijos antes y nunca pensó que ahora iba a pasar por esa experiencia.

Poder lograr esa hora de oro de contacto piel a piel con su vínculo inicial.

«Antes se les comenta de qué manera puede el papá acompañar a la madre durante el trabajo de parto y en un primer momento, cuando nace el bebé, se lo coloca sobre el pecho de la mamá. El papá participa y disfruta de esa emoción tan grande de escuchar el primer llanto de su bebé. Si es posible, se intenta colocar al pecho al bebé, de acuerdo al estado de la mamá. Después de unos minutos, le damos el lugar al padre. Lo consultamos si se siente cómodo, dónde prefiere sentarse, recostarse. Ese momento es inolvidable para todos, es mágico. Ese bebé es tan bien recibido, tiene un vínculo que se fortalece».

Y cuando no hay papá, lo hacen abuelos, amigas que acompañan a la mamá, se convoca otro familiar u otra persona cercana. La idea es que la mamá tenga esa contención por parte de la persona que ella elija.

Cuanto mayor sea el cuidado, la atención y guía que reciban las embarazadas, se hace más disfrutable todo el proceso y son muchísimas las cosas que pueden aprovechar. El hospital les brinda contención y herramientas que pueden ser utilizadas.

La continuidad y ampliación del programa la relata Hugo Díaz. «La idea es avanzar con los datos para presentar este proyecto. Ya lo hicimos a nivel interno con autoridades y personal del hospital. Nosotros estamos trabajando en la provincia con los tres hospitales de nivel 2. También vamos a empezar con dos provincias, Salta y Chaco para llevar este concepto de maternidad seguridad centrada en la familia y la guía Paternar.