20 de abril de 2024

Cuándo hacer la consulta con el psiquiatra?

A veces se prefiere consultar al psicólogo y no al psiquiatra  «porque medica». Ante este concepto, entrevistamos a la médica psiquiatra Cintia Diplotti.

 

Cuándo hay que hacer la consulta con el psiquiatra?

«Cuando se tiene algún problema que excede el físico, es decir cuestiones como angustia, palpitaciones, ira, irritabilidad, alteración del sueño, dificultades para resolver situaciones. Y no son emociones que van y vienen, el problema se instala. Ahí uno podría consultar con el psiquiatra. Existen causas biológicas, no solamente psicológicas que pueden incidir. Ir al psiquiatra no es más grave, tampoco es porque estoy loco, sino que porque son diferentes saberes».

La psiquiatría es una rama de la medicina y como tal estudia la conducta del hombre, tiene que evaluar aspectos biológicos para llegar a la causa del problema.

La cuestión psicológica no es menor, pero tiene otro tipo de estudio, no es otra mirada. Los psiquiatras trabajan mucho con los psicólogos. Hay psiquiatras que hacen psicoterapia y otros que solamente se dedican a lo psicofarmacológico, más allá de la mirada integrativa para hacer el diagnóstico a la persona.

«Nos valemos de un recurso súper importante que es la psicoterapia, el psiquiatra está formado, puede hacerlo. Y va a decir si es necesaria la medicación o no.  No es solo tomar remedios, a veces es tomar decisiones. Puede tratarse de problemas simples, moderados o graves. Se diagnostica para ver qué tratamiento comenzar. Muchas veces la persona está a la defensiva y no quiere tratarse».

El psiquiatra atiende un 5 por ciento de personas con trastornos mentales graves, los demás son temas de depresión, ansiedad, inconvenientes con el sueño, cuestiones asociadas a problemas neurológicos. No implican locura y es un gran rango de patologías que se asiste.

 

Cuáles son las patologías más habituales que llegan al consultorio?

«Las más preocupante son las adicciones, sobre todo en la gente joven. Hay mucha demanda por depresión o trastornos de ansiedad o trastornos de pánico. El consumo de sustancias se está naturalizando, entonces,  hoy todos conocen a alguien que consume marihuana o cocaína, está más sociabilizado, son accesibles, no legalizadas, y  traen muchos problemas.

Cuestiones que se están viendo mucho son cambios en la personalidad por consumo, hay que abordarlo desde ahora. Se llega mucho por lo social. Si no está la mirada de los padres, desde los más chicos hasta los jóvenes, eso trae problemas. Por qué se deprime mi hijo si tiene todo o por qué mi hija se encierra».

 

Cuando alguien en la familia o cercano tiene una adicción, se piensa que es casi un camino sin retorno, que va a ser muy difícil recuperarlo. ¿Es así?

«Es difícil. No es sin retorno. Es difícil porque ya ha pasado cierto tiempo donde se ha formado su personalidad.  Es más complejo ayudar a la persona que no quiere ayuda.

Las adicciones traspasan a toda la sociedad, a todas las clases sociales, Todo es difícil cuando no hay un entorno saludable. La continuidad del tratamiento es importante, la adhesión, la administración de la medicación. Son varias cosas. Si unan persona sufre este problema a veces no se deja ayudar por más que quiera y decimos que le falta voluntad.  Por supuesto que le falta voluntad, está anulada por una cuestión química.  Si hay entendimiento, comprensión, la persona puede entregarse. Es la parte más difícil para el ser humano que cree que es autónomo y tiene autocontrol,  pero a veces no es la realidad que vive».

 

Cómo podemos cuidarnos para la prevención en psiquiatría?

«La psicoeducación es lo que podemos hacer. Cuando un paciente busca ayuda, más allá del tratamiento, hay cuatro patas en las que vamos a basarnos, además de lo farmacológico si fuera necesario. Cuidarnos es dormir bien, descansar y tener buena alimentación. Algo que siempre insisto y quizá no esté estandarizado, es tomar agua. Necesaria para metabolizar todo lo que consumimos. Otro ítem son los horarios. Tanto para el sueño como para comer. Un esquema organizativo permite tener bienestar. Ir a dormir temprano, apagar antes todo lo electrónico. Y la actividad física, otro punto fundamental. Si perdemos el control de nuestros hábitos, vienen las complicaciones. A veces se piensa que es la mente y en realidad es por la desorganización».

Entonces, dar ciertas indicaciones también es parte de la terapéutica. Cero alcohol, no tomar café, mate, nada estimulante. Si la persona está deprimida, eso no la va a ayudar. Tampoco fumar cannabis, la pastilla para dormir que da la vecina. Salvo que no hay una indicación médica es preferible no tomar nada.

 

Seguimos siendo una sociedad que consume clonazepam y otros ansiolíticos?

«Si, bastante, y con la pandemia aumentó un montón el consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Fue un fuerte impacto que aún hoy estamos pasando. Todo tiene que estar indicado por un médico, no por el vecino o el amigo. Hay que hacer hincapié para que la gente no se automedique».

 

Si ves en parte como funciona la sociedad en tu consultorio, ¿qué es lo que pedís a nosotros, a la comunidad?

«Que tengamos en cuenta el respeto hacia el otro y el valor de la vida. Está tan difícil esto de encontrarse con el otro. El nivel de violencia que existe en muchas circunstancias sociales, creo que todos podemos colaborar con un poco de respeto hacia el prójimo y conciencia de la vida. No solo social, ambiental también, el cuidado del lugar donde vivimos de nuestro planeta, nuestros espacios, donde trabajamos. No tanta indiferencia, no tanto ver lo que pasa a través del video en el celular, sino involucrarme y ayudar».