20 de abril de 2024

La incontinencia urinaria afecta a mujeres y hombres

La pérdida involuntaria de orina afecta la calidad de vida, el habitar y la emocionalidad.
En la mayoría de las casos, se retrasa la consulta médica a veces por pudor o por incomodidad.

Hoy 14 marzo es el Día Mundial de la Incontinencia Urinaria, fecha  para recordar y difundir la importancia de atender esta patología.

Aunque cada vez se habla más y se trata, no deja de ser un molestia oculta y silenciosa.

Se consideran tres tipos de incontinencia urinaria: de esfuerzo que son los escapes  al reír, toser, estornudar o hacer ejercicio, de urgencia cuando la necesidad es tan intensa que no permite llegar a tiempo al baño y mixta que es una combinación de las dos anteriores.


La pérdida de soporte de órganos pelvianos se conoce con el nombre de prolapso genital. Esta alteración del soporte del piso pélvico es causada por distintos motivos, como traumatismos en el parto, embarazos múltiples o partos dificultosos, cirugías de pelvis, obesidad, constipación crónica, debilitamientos de los tejidos de la vagina por motivos hereditarios, todas condiciones que se ven agravadas por la pérdida de estrógeno propio de la menopausia.

Todas estas son condiciones debilitantes que afectan la calidad de vida de las mujeres. Provocan serios problemas en la esfera afectiva, sexual y social y solo un 20% de ellas consultan a un profesional.
Para las disfunsiones del piso pélvico existen estudios y tratamientos eficientes. Según el caso, se puede tratar con medicamentos, reparar con cirugía y usar la kinesiología que permite tratamiento eficiente y con grandes tasas de éxito, lo cual mejora la calidad de vida de las pacientes.

Uno de cada cuatro hombre mayores de 40 años convive con la incontinencia urinaria .Es provocado por el deterioro del esfínter, el músculo circular que controla el flujo de la orina hacia el exterior de la vejiga. Puede estar dañado por un aumento del tamaño de la próstata.

El diagnóstico para la incontinencia comienza con la consulta al médico, un examen físico, lo que generalmente da una idea bastante clara respecto a la magnitud y repercusión del problema. Y luego, de acuerdo a cada caso, se avanza en los estudios complementarios que requiera cada una.