21 de julio de 2024

La retención de líquidos

La retención de líquidos es un aumento en el volumen del líquido intersticial, es decir, una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos.

El sistema circulatorio, los riñones, el sistema linfático y otros sistemas corporales ayudan a mantener los niveles saludables de líquidos en el cuerpo. Sin embargo, si surge un problema con uno o más de estos sistemas, puede producirse una retención de líquidos.

Las piernas son una de las partes del cuerpo donde más frecuentemente se nota, aunque también es común en las manos, los tobillos, las muñecas o los párpados o la parte baja del vientre.

Los principales síntomas de la retención de líquidos son la hinchazón de extremidades, el cansancio, cambios en el color de la piel, sensibilidad, rigidez en las articulaciones o un aumento de peso inesperado. Estos síntomas pueden variar dependiendo del comportamiento natural de los líquidos en el organismo.

Aunque estos malestares se presentan mayoritariamente en edades más avanzadas, también se dan en jóvenes por una dieta inadecuada o escaso ejercicio físico. Otros motivos como el sobrepeso o cambios hormonales que se suceden por ejemplo en las mujeres durante el embaraz,o también generan esa acumulación de líquidos.

 

Cómo ayudar a nuestro organismo a no retener líquidos

Es fundamental cuidar nuestro estilo de vida. Algunos factores a los que debemos prestar atención son los siguientes:

  • Practicar ejercicio físico, realizar un deporte o salir a caminar.
  • Tomar agua. La hidratación promueve la correcta función de los riñones fundamentales para la desintoxicación del organismo.
  • Reducir el consumo de sodio, sobre todo el uso de sal que empleamos para cocinar.
  • Consumir alimentos bajos en sal y ricos en potasio. Las dietas bajas en sodio pueden ayudar a eliminar líquidos. También incluir alimentos ricos en potasio, que ayuda a contrarrestar los niveles de sodio y a restaurar el equilibrio de líquidos. Entre las frutas, están el ananá, el pomelo, la sandía, el melón, la uva y entre las verduras, pueden ser de ayuda el espárrago, el ajo, la cebolla y el apio.
  • Evitar pasar mucho tiempo se pie, sobre todo en lugares cerrados y calurosos, de manera que la sangre pueda circular correctamente.
  • Si la persona es propensa a retener líquidos, se recomienda que a la hora de sentarse, lo haga con las piernas en alto, para evitar así una acumulación de sangre en las piernas.
  • Otra de las opciones es la ingesta de diuréticos para ayudar en la eliminación de agua y sodio en el organismo a través de la orina o las heces.
  • Es recomendable que se eliminen de la dieta alimentos precocinados o comidas rápidas y todo aquel producto que contenga aditivos o potenciadores del sabor, ya que suelen tener un alto contenido en sodio.

Siempre recordar consultar al médico y seguir sus indicaciones.