13 de abril de 2024

El impacto de la contaminación lumínica nocturna en la salud

La contaminación lumínica está en aumento en todo el mundo y tiene efectos negativos en nuestra salud y en el equilibrio de los ecosistemas, según revela un informe de la revista Science. Estudios recientes analizan los efectos adversos de la iluminación nocturna en la salud humana y en la observación astronómica.

 

Impacto de la luz nocturna en el cuerpo humano

Un estudio liderado por Karolina Zielinska-Dabkowska de la Universidad de Gdansk destaca cómo responde nuestro cuerpo a la exposición nocturna a la luz. La iluminación artificial ha experimentado un crecimiento significativo en todo el mundo, superando las estimaciones previas. La exposición a fuentes de luz nocturna, como farolas urbanas, estadios deportivos y publicidad luminosa, afecta negativamente nuestros sistemas visual, circadiano y neuroconductual.

La exposición excesiva a la luz nocturna sobrecarga los ojos, genera estrés en el sistema visual y puede causar trastornos en el sueño y la producción de melatonina, una hormona clave para regular el sueño. Estos efectos pueden tener repercusiones en nuestra salud y bienestar general.

 

Relación entre la luz nocturna y el riesgo de enfermedades crónicas

Aunque los conocimientos sobre los efectos de la iluminación nocturna en la salud están en desarrollo, se ha demostrado que la exposición individual a la luz nocturna afecta el sistema circadiano, la fisiología de enfermedades crónicas y el sistema inmunológico.

Se han identificado efectos relevantes de la luz en las oscilaciones diarias del microbioma intestinal, lo cual puede tener implicaciones para nuestra salud. Además, durante la pandemia de COVID-19 se observó que las personas que trabajaban o residían en áreas con altos niveles de emisiones de luz nocturna tenían una mayor frecuencia e intensidad de infecciones.

Es importante tomar medidas para reducir la exposición a la luz artificial durante las horas de descanso y promover la conciencia sobre los efectos perjudiciales de la contaminación lumínica. Preservar la oscuridad nocturna beneficiará nuestra salud y el bienestar de los ecosistemas en los que vivimos.