13 de abril de 2024

Cómo ayuda el «Tai Chi» a los pacientes con artritis

El Tai Chi, una forma tradicional de ejercicio y meditación china, ha demostrado ser beneficioso para los pacientes con artritis. Este tratamiento complementario ha sido respaldado por numerosas evidencias que destacan los efectos positivos del ejercicio en la salud física. La revista Endocrinología y Nutrición señala que el ejercicio tiene un impacto favorable en el desarrollo de enfermedades crónicas, y esto es especialmente relevante para pacientes con artritis, ya que la obesidad y otros problemas de salud pueden aumentar las complicaciones de esta enfermedad.

 

Qué es el Tai Chi

El Tai Chi se define como una práctica que combina movimientos corporales lentos, respiración controlada y meditación. El Instituto Nacional del Cáncer describe esta disciplina como una forma de ejercicio de bajo impacto que mejora el equilibrio, la flexibilidad, la fuerza y la salud en general. Esta forma de ejercicio es especialmente adecuada para personas con enfermedades reumáticas, ya que no somete los músculos a esfuerzos extremos.

Los movimientos del Tai Chi, que se pueden considerar como una combinación de gimnasia y arte marcial, estimulan la circulación de sangre y fluidos a través de los tendones, músculos y articulaciones. Según la filosofía del Tai Chi chuan, la salud proviene de la energía vital, y si esta circula libremente por el cuerpo, las enfermedades se bloquean. Un estudio publicado en la Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública sugiere que el Tai Chi es efectivo para reducir la pérdida de densidad mineral ósea en la columna lumbar y el cuello del fémur, especialmente en personas con osteoartritis.

 

Beneficios de la práctica del Tai Chi en los pacientes con artritis

Los movimientos lentos ayudan a mejorar el equilibrio y la movilidad de las articulaciones, reducen la tensión, alivian la rigidez y disminuyen el dolor. Además, el Tai Chi fortalece los músculos, aumenta la fuerza de las rodillas, mejora el estado físico, favorece la flexibilidad y corrige la postura.

Es importante tener en cuenta las limitaciones físicas de las personas con artritis al seleccionar las secuencias de Tai Chi adecuadas, para evitar lesiones. Sin embargo, se ha observado que la práctica del Tai Chi no exacerba los síntomas de la artritis y, de hecho, puede ampliar la capacidad de movimiento articular.

 

Otras terapias alternativas que pueden ayudar a los pacientes con artritis

Según la Revista Española de Reumatología, las intervenciones mente/cuerpo y el consumo de glucosamina y extractos de jengibre son terapias complementarias que muestran resultados aceptables en el manejo de los procesos reumáticos. Algunas de estas terapias incluyen la aplicación de compresas calientes o frías para relajar los músculos y reducir la inflamación, la acupuntura para corregir el flujo de energía vital y la hidroterapia, que consiste en baños terapéuticos. La medicina quiropráctica también puede ser beneficiosa, ya que utiliza técnicas controladas para mejorar el movimiento en las áreas afectadas.