21 de julio de 2024

Clamidiasis: Desde el Hospital Escuela refuerzan la prevención para evitar contagio

Clamidiasis: especialistas refuerzan prevención de esta enfermedad de transmisión sexual

 

La clamidiasis es una enfermedad de transmisión sexual causada por una bacteria llamada Chlamydia.

Los profesionales de los servicios de Ginecología y Urología del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” señalan cuáles son las vías de transmisión y cómo puede prevenirse. “La clamidiasis se transmite por mantener relaciones sexuales sin uso de preservativo, a través del contacto con semen, líquido pre eyaculatorio, fluidos vaginales o sangre”. Por lo que informan que para prevenir la enfermedad es necesario usar métodos de barrera (preservativo o barrera oral).

Además, agregan información sobre el contagio. “Otra vía de contagio es la perinatal, en estos casos se transmite a través de los fluidos presentes en el proceso de gestación o durante el parto. Pero la transmisión al recién nacido se previene con el tratamiento adecuado durante el embarazo”.

En este contexto, mencionan cuáles son los síntomas más frecuentes en hombres y mujeres, estos son: flujo vaginal; sangrado después de las relaciones sexuales; sangrado entre los períodos de menstruación; dolor abdominal o pélvico; secreción; picazón o dolor anal; flujo por el pene (conocido como uretritis), ardor al orinar; testículos doloridos o hinchados.

Muchas personas no tienen conocimiento de que presentan clamidiasis ya que, aunque estén infectadas, es posible que no tengan síntomas.

 

Prevención y diagnóstico

La clamidia se trata y se cura. El diagnóstico se realiza a través de estudios de las secreciones y de la evaluación clínica, por lo que ante los síntomas mencionados anteriormente desde el Hospital Escuela recomiendan consultar a un especialista en urología o ginecología, quien indicará antibióticos para su tratamiento.

Finalmente, remarcan que la prevención, especialmente en las relaciones sexuales, es muy importante para evitar el contagio y la propagación de la enfermedad. Además, sugieren que la pareja de la persona infectada también debe realizar el tratamiento, por más que no presente síntomas.