13 de abril de 2024

Operativos de vacunación contra la fiebre amarilla

Días pasados llegó a la información sobre un ejemplar de mono carayá muerto con fiebre amarilla en el estado de San Antonio, Brasil, a 30 kilómetros de la frontera con Misiones. Las autoridades del lugar confirmaron el dato este mes del caso ocurrido en junio pasado.

En Misiones se trabaja con la vacuna contra la fiebre amarilla desde hace mucho tiempo.

Roberto Lima, jefe de Inmunizaciones del Ministerio de Salud provincial explica la situación local.»Hay mucha lección aprendida, entonces esta epizootia nos indica que tenemos que profundizar  el control de la vacunación. La vacuna contra la fiebre amarilla está indicada en el calendario de vacunación al año de vida, con un único refuerzo a los 11 años. Y los adultos debemos tener por lo menos una dosis aplicada durante el transcurso de la vida».

El Ministerio intensificó las acciones para recorrer en terreno, realizar los operativos y reforzar la vacunación.

El registro de los vacunados

«En los vacunatorios  se controlan los carnets nominalizando el dato. Ahora tenemos como fortaleza  poder disponer de un sistema con una base de datos. Sucede muchas veces que las personas no recuerdan si se vacunaron contra tal patología y extraviaron el carnet. Por eso procedemos a la nominalización. Para el casos de la persona que tiene dudas respecto a su carnet de vacunación, que no sabe si se vacunó o no.

Con los niños es más fácil porque el acto vacunar es más próximo. Hace cinco o seis años que disponemos en un sistema y podemos ubicar a los chicos y saber si tienen las vacunas».

Y los adultos que se vacunaron antes de este sistema?

«En el caso de los adultos, ahí está el problema. Si hay alguna forma de comprobar que la vacuna está aplicada, se le da un nuevo carnet. En el caso en que la persona realmente no sabe, refiere incertidumbre, la sugerencia va a ser vacunarse. Es preferible que tenga una dosis de refuerzo o dos dosis antes de no tener la vacuna».

La fibra amarilla es una enfermedad completamente mortal. Se transmite a través de la picadura de un mosquito Aedes aegypti infectado.

En una zona como Misiones, donde puede haber circulación viral, una persona no vacunada implica un riesgo.

«Así que primero que busquen los carnecitos de vacunación contra la fiebre amarilla, si no lo tienen, no dudar acercarse hasta los operativos o a los puntos de vacunación».

No se sabe hasta dónde alcanza el área donde puede haber otros ejemplares, por la zona limítrofe, todavía no hay mayor información al respecto. En territorio argentino no se ha notificado ningún episodio ni avistamiento de un primate enfermo.

«Las acciones las acciones oportunas y de antemano son fundamentales, debemos estar preparados. Sobre las epizootias tenemos un sistema de alerta en coordinación con el Ministerio de Ecología. En el año 2008 tuvimos algunos casos pero más recientemente nada».

La cobertura provincial de inmunidad es casi del 95 por ciento. Las campañas de vacunación contra la fiebre amarilla fueron hechas en los años 2001, 2007,2008 y 2009. En el año 2008 se registraron los últimos casos en Misiones. Se ha vacunado intensamente en esas oportunidades y ahora se efectúan los recorridos nuevamente.

El Ministerio de Ecología de Misiones indica que  los monos actúan como “centinelas” ya que la presencia de ejemplares vivos indica que la zona está libre de fiebre amarilla, posibilitando un mayor control de la enfermedad y una detección temprana del virus.