13 de julio de 2024

El Burnout o síndrome de desgaste profesional es un estado de agotamiento mental, emocional y físico que se presenta como resultado de exigencias laborales agobiantes, estrés crónico y/o insatisfacción profesional. Aunque, detallan, esta no es una enfermedad en sí misma, se la reconoce como el detonante de otros problemas de salud física y mental más graves.

Profesionales del Servicio de Salud Mental del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” especifican que es potencialmente desencadenante de otros problemas de salud física y mental más graves y destacan que es de suma importancia reconocerlo y tratarlo tempranamente. Para ello, en este centro asistencial se brinda orientación psicológica y apoyo.

El Burnout, fue declarado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un factor de riesgo laboral, debido a su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida del individuo que lo sufre.

 

Circunstancias que favorecen la aparición de este cuadro están ligadas a los siguientes factores:

  • Sobrecarga laboral, a menudo desplazada hacia tareas burocráticas y marginales.
  • Presión en el trabajo con exigencias de rendimientos a través de resultados.
  • Poca participación en la organización, gestión, planificación y definición de actividades, carencia de innovaciones laborales e incomodidad física.
  • Falta de apoyo de los mandos jefes, que a menudo son responsables de una organización poco afortunada en la que el trabajador recibe poco reconocimiento y está sometido a una gran demanda y control.
  • La propia personalidad del individuo.
  • Factores laborales o profesionales (condiciones deficitarias en cuanto al medio físico, entorno humano, organización laboral, bajos salarios, sobrecarga de trabajo, escaso trabajo real de equipo, acoso laboral).
  • Factores ambientales (cambios significativos de la vida como muerte de familiares, matrimonios, divorcio, nacimiento de hijos).
  • La pandemia de COVID-19.

 

Síntomas

El Servicio de Salud Mental del Hospital Escuela detalla que los síntomas del síndrome de desgaste profesional pueden ser tanto físicos como emocionales. Sobre los físicos se incluyen dolor de cabeza o de espalda, trastornos del sueño, náuseas, tensión muscular y cansancio. Para los emocionales, las personas se sienten irritables, tensas y desmotivadas. También pueden sentirse indiferentes (falta de interés en las cosas), mostrarse cínicas y con poco contacto social, perder la confianza en su trabajo, sentirse improductivas y sobrecargadas.

Detallan que una terapia psicológica puede ser útil para identificar las causas del estrés y encontrar estrategias para mejorarlas o evitarlas. Para recuperarse del agotamiento también es importante tomarse tiempo para descansar y energizarse fuera del trabajo haciendo actividades placenteras, buscando el apoyo de familiares y amigos, haciendo ejercicio, etc.