21 de julio de 2024

La sangre azul existe y cualquiera puede tenerla

Aunque durante mucho tiempo se pensó que solo los reyes y nobles tenían «sangre azul,» esta es solo una creencia errónea. La realidad es que cualquier persona podría tener sangre con una tonalidad azulada. No hay una diferencia real en la sangre de la realeza y la de las personas comunes. La idea de «sangre azul» se originó en la Edad Media y se relaciona con el tono de la piel. Sin embargo, el color de la sangre en todos es igual, y esta es la historia de cómo algunos pueden desarrollar una tonalidad azul en su piel.

 

¿Por qué algunos tienen sangre azul?

El color rojo de nuestra sangre se debe a la hemoglobina, una proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno a nuestro cuerpo. Pero algunas personas pueden tener una variante de hemoglobina que no transporta oxígeno tan eficientemente, lo que resulta en un tono azul en la piel. Esto se llama «cianosis.»

 

Causas de la cianosis

La cianosis o sangre azul puede deberse a ciertos efectos secundarios de medicamentos, sustancias o alimentos. Algunos medicamentos, como ciertos antibióticos y anestésicos, así como nitritos (usados en alimentos para prevenir el deterioro), pueden causar la producción de una forma anormal de hemoglobina llamada «metahemoglobina.» Esta metahemoglobina dificulta el transporte de oxígeno en la sangre y provoca cianosis.

Es importante destacar que estos efectos secundarios son raros y no afectan a la mayoría de las personas. Los síntomas incluyen una coloración azulada en la piel, dificultad para respirar, dolor de cabeza y mareos. La mayoría de los casos se tratan con éxito, y los pacientes suelen recuperarse en una semana o dos. Los casos graves pueden requerir transfusiones de sangre y hospitalización, pero estas son situaciones poco comunes.

 

¿Siempre es adquirida?

No, la cianosis no siempre es adquirida. Algunas personas nacen con niveles más altos de metahemoglobina, lo que se llama «metahemoglobinemia congénita o hereditaria.» Existen dos tipos: Tipo 1, que es leve y no requiere tratamiento, y Tipo 2, que es raro y puede ser grave, afectando el desarrollo y causando problemas neurológicos.