21 de julio de 2024

En diciembre, a veces más que terminar el año parece que termina el mundo. Queremos hacer todo, cumplir con los compromisos, finalizar los trabajos pendientes, asistir a los actos de los chicos, encontrarse con los amigos que no vimos durante todo el año, arreglar la casa para las fiestas, compras y más. Es larga la lista.

Las exigencias son muchas. La mente no para. El cuerpo tampoco.

Diciembre es un mes de estrés.

Sin embargo tendría que ser un tiempo de alegría, de disfrutar tantas actividades sin que resulten agotadoras.

Organizarse, mantener hábitos saludables, planificar para hacer lo que se pueda y no más, serían parte de las soluciones.

Entre los síntomas de estrés que pueden sentir las personas durante fin de año están dificultades para dormir, molestias en la espalda y tensión en el cuello, fatiga persistente, frustración, impaciencia, cansancio, problemas gastrointestinales, irritabilidad.

Las emociones por los encuentros y la tristeza por las ausencias están presentes también en este mes.

 

Tratar de:

No descuidarnos.

Aprender a decir no

Dormir bien, lo necesario

Caminar, hacer alguna actividad física

Prepara listas de actividades, planificar

Por sobre todo, no dejar que el estrés nos impida disfrutar de un mes tan especial como diciembre.

Y en enero la vida sigue