21 de julio de 2024

El secreto japonés para una vida larga y saludable

Japón es el país con la mayor longevidad del mundo. Datos del Ministerio del Interior de dicho país revelan que uno de cada 10 japoneses tiene 80 años o más y hay más de 92 mil personas mayores a 100 años.

El estilo de vida japonés revela secretos para vivir más años a través de tres hábitos simples relacionados con la bebida, la alimentación y el ejercicio.

 

Consejos hay que poner en práctica

  • Té para la longevidad:
    En Japón, el té es más que una simple bebida; es un elixir para una vida saludable. El té verde y el té matcha son protagonistas en la búsqueda de la longevidad. Un estudio reciente reveló que consumir entre 2 a 3 tazas de té diariamente está vinculado a una reducción en el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2. Además, el té actúa como antioxidante, protegiendo nuestro cuerpo de radicales libres.
    En Japón, tomar té es un hábito arraigado en la vida cotidiana, asociado no solo con las comidas, sino también con momentos de relajación.

  • Alimentación con moderación:
    La isla de Okinawa, con una alta concentración de centenarios, revela el segundo secreto: «hara hachi bu». Este concepto significa comer hasta alcanzar un 80% de saciedad, evitando llenar completamente el estómago. Esta práctica alimenticia, lejos de dietas restrictivas, se centra en comer ligeramente por debajo del apetito, manteniendo el peso corporal y fomentando una vida saludable. Este hábito ha atraído la atención global, siendo adoptado por el proyecto Blue Zones en Estados Unidos, destacando su potencial para influir en las recomendaciones nutricionales a nivel mundial.
  • El secreto del ejercicio diario:
    Además de la bebida y la alimentación, el pueblo japonés abraza la actividad física diaria. Prefieren ejercicios de intensidad moderada a baja, como caminar, yoga, ciclismo y estiramientos, integrando la actividad física en la rutina diaria. Incluso en escuelas y oficinas, se realizan ejercicios suaves todas las mañanas para combatir el sedentarismo. Estudios respaldan que la actividad física simple, como caminar, no solo promueve una vida saludable sino que también reduce los costos médicos al disminuir el riesgo de diversas enfermedades crónicas.

Estos hábitos demuestran que la longevidad se encuentra en la simplicidad y también nos ofrecen lecciones valiosas para una vida más larga y saludable.