13 de julio de 2024

Salud visual: prevención durante el verano

En la temporada estival, los rayos del sol, las altas temperaturas, la sequedad del aire y los químicos presentes en piscinas pueden convertirse en factores de riesgo para la salud visual. Es fundamental tomar precauciones y adoptar medidas de protección adecuadas para salvaguardar nuestros ojos durante los meses de verano.

Durante el verano, los procesos inflamatorios, como la conjuntivitis alérgica o irritativa, experimentan un aumento significativo. Este fenómeno se relaciona con la exposición a factores externos propios de la estación, como el polen y otros alérgenos presentes en el aire.

Además, las radiaciones solares pueden resultar dañinas para la córnea y el cristalino, componentes esenciales de nuestros ojos. Los rayos ultravioletas, en particular, no solo inducen al envejecimiento prematuro de la piel, sino que también pueden contribuir al desarrollo de cataratas, una condición que afecta la visión nítida.

 

Impacto del medio acuático en la salud ocular

El agua, ya sea con cloro en piscinas o con sal en el mar, también representa un riesgo para nuestros ojos. El cloro presente en piscinas puede provocar irritación, mientras que la sal marina puede tener un efecto similar, especialmente si no se toman las precauciones adecuadas.

La sequedad ambiental, tanto natural como aquella generada por el uso frecuente del aire acondicionado, contribuye a una mayor evaporación de la lágrima, generando la incómoda sensación de ojo seco.

 

Medidas de protección esenciales

Para preservar la salud visual durante el verano, es fundamental adoptar medidas preventivas. Algunas recomendaciones clave incluyen:

  • Anteojos de sol: Utilizar gafas de sol con filtro UV para proteger los ojos de la radiación solar.
  • Viseras o sombreros: Incorporar accesorios como viseras o sombreros para resguardar los ojos de la luz directa del sol.
  • Antiparras: En entornos acuáticos, como piscinas o playas, el uso de antiparras ayuda a prevenir irritaciones causadas por el cloro o la sal.
  • Protector solar con filtro UV: Aplicar protector solar con factor de protección UV en el área alrededor de los ojos para evitar daños cutáneos y oculares.

 

Abordando el «ojo seco»

En caso de experimentar síntomas de «ojo seco», como irritación y sequedad, es importante tomar medidas correctivas. Se recomienda aumentar el parpadeo de forma consciente y, si es necesario, utilizar lágrimas artificiales recetadas por un oftalmólogo. Asimismo, humidificar el ambiente, especialmente si se hace uso frecuente del aire acondicionado, puede aliviar la sensación de sequedad ocular.

 

Al integrar estas precauciones en nuestra rutina diaria, podemos disfrutar plenamente de las actividades al aire libre durante el verano mientras protegemos nuestra salud visual.