13 de abril de 2024

Encías retraídas o recesión gingival

Las encías retraídas, también conocidas como recesión gingival, son una condición dental que puede afectar a muchas personas.

Se producen cuando el tejido gingival que rodea los dientes se retira, exponiendo parte de la raíz dental. Esto puede llevar a una serie de problemas, ya que las encías desempeñan un papel importante en la protección de los dientes y el sostén de los mismos.

Algunos síntomas habituales de las encías retraídas incluyen sensibilidad dental, exposición de las raíces, cambios en la apariencia de los dientes y, en casos más avanzados, la pérdida de dientes.

 

Causas que pueden contribuir al desarrollo de encías retraídas

  • Gingivitis y periodontitis: La inflamación de las encías (gingivitis) y la enfermedad periodontal (periodontitis) son factores significativos. La acumulación de placa bacteriana puede llevar a la inflamación y eventualmente a la recesión gingival.
  • Tabaquismo: Fumar no solo aumenta el riesgo de enfermedades periodontales, sino que también puede afectar negativamente la salud de las encías y contribuir al retroceso.
  • Bruxismo: El rechinar de dientes, conocido como bruxismo, puede ejercer presión adicional sobre las encías y contribuir a su retracción.
  • Mala técnica de cepillado dental: Un cepillado dental demasiado enérgico o con una técnica inadecuada puede desgastar las encías y provocar su retracción.

 

Tratamientos efectivos para las encías retraídas

Dependiendo de la gravedad del problema existen algunas opciones:

  • Procedimientos quirúrgicos: En casos avanzados, puede ser necesario realizar injertos de encías, para restaurar el tejido perdido.
  • Cuidado dental profesional: La limpieza profesional y la eliminación de la placa bacteriana pueden ayudar a prevenir la progresión de las mismas.
  • Cambios en la rutina de cuidado oral: Adoptar una técnica de cepillado suave, usar hilo dental regularmente y enjuagues bucales específicos pueden ayudar a prevenir.
  • Abordar las causas subyacentes: Tratar problemas como la gingivitis, dejar de fumar y gestionar el bruxismo son pasos importantes para tratar y prevenir.