19 de julio de 2024

La pandemia de COVID-19 redujo la esperanza de vida casi dos años

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha revelado un impacto significativo de la pandemia de COVID-19 en la esperanza de vida global, que se ha reducido en aproximadamente dos años. Este descenso es el más pronunciado desde la Segunda Guerra Mundial, lo que subraya la gravedad y el alcance de la crisis sanitaria provocada por el virus.

La pandemia, que comenzó a finales de 2019, no solo ha causado millones de muertes directas, sino que también ha exacerbado otros problemas de salud pública y ha interrumpido los servicios sanitarios esenciales. Esto ha llevado a un retroceso en los avances logrados en la última década en cuanto a la esperanza de vida mundial, que había ido en aumento debido a mejoras en la atención médica y la reducción de enfermedades infecciosas.

La caída de ese marcador fue de exactamente 1,8 años, lo que llevó la esperanza de vida en el mundo a 71,4 años, el nivel de 2012, según el informe anual de la OMS sobre las estadísticas mundiales de salud.

Asimismo, la esperanza de una persona de poder vivir en buena salud disminuyó en 1,5 años y se ubicó en los 61,9 años en 2021, también el nivel de 2012.

 

Factores que influyeron

Según la OMS, varios factores han contribuido a esta reducción en la esperanza de vida. Entre ellos, el aumento de la mortalidad por COVID-19, la saturación de los sistemas de salud, y la interrupción de los servicios de prevención y tratamiento de otras enfermedades. Además, la pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en las comunidades más vulnerables, exacerbando las desigualdades existentes en salud.

El informe de la OMS también subraya la necesidad de mantener los esfuerzos de vacunación y otras medidas de salud pública para controlar la propagación del virus y mitigar su impacto a largo plazo. La organización hace un llamado a la comunidad internacional para que continúe colaborando y compartiendo recursos para combatir la pandemia y sus efectos colaterales.