19 de julio de 2024

Jugadores de videojuegos: riesgo de padecer tinnitus o problemas auditivos

Los jugadores de videojuegos de todo el mundo podrían estar arriesgándose a padecer pérdida de audición irreversible o tinnitus (zumbidos persistentes en los oídos), según una investigación publicada en la revista BMJ Public Health y recogida por la Organización Mundial de la Salud.

Los datos disponibles sugieren que los niveles de sonido registrados en estudios realizados a más de 50.000 personas suelen acercarse o superar los límites de seguridad permitidos, concluyeron los investigadores.

Mientras que los auriculares y cascos han sido reconocidos como fuentes de niveles sonoros potencialmente peligrosos, se ha prestado relativamente poca atención a los efectos de los videojuegos en la pérdida de audición, dijeron los investigadores, añadiendo que los jugadores suelen jugar con niveles de sonido de alta intensidad y durante varias horas seguidas.

 

Hallazgos

Los niveles sonoros notificados fluctuaron entre 43,2 decibelios (dB) en dispositivos móviles y 80-89 dB en centros de juego, mientras que la duración de la exposición al ruido variaba en función del modo y la frecuencia de acceso; de diario a una vez al mes, durante al menos una hora cada vez, con una media de tres horas a la semana.

Cinco estudios evaluaron la relación entre los juegos y la pérdida de audición, los umbrales de audición o el tinnitus declarados por los propios participantes. De ellos, dos descubrieron que el uso de centros de juego por parte de escolares estuvo relacionado con un aumento de las probabilidades de padecer tinnitus grave y pérdida de audición de sonidos de alta frecuencia en ambos oídos.

 

Datos limitados

Los investigadores reconocieron que algunos de los estudios incluidos datan de principios de la década de 1990, y sólo dos publicados en los últimos 10 años midieron objetivamente los niveles sonoros medios de los videojuegos o en centros de juego, aunque ambos informaron de niveles sonoros elevados.

Sin embargo, los hallazgos sugieren que probablemente los jugadores “superan los límites de exposición al sonido permitidos y, por tanto, realizan prácticas auditivas poco seguras, lo que podría ponerles en riesgo de desarrollar pérdida de audición permanente o tinnitus», señalaron.

Los autores concluyeron que es esencial seguir investigando para fundamentar las medidas preventivas y las políticas globales, que podrían suponer medidas centradas en la educación y la concienciación sobre los riesgos potenciales de los juegos para ayudar a promover una audición segura entre los jugadores.