19 de julio de 2024

Para que en cada bocado de comida haya salud

La inocuidad de los alimentos nos remite a la ausencia de peligro en los productos que consumimos que pueda dañar la salud. Es un conjunto de condiciones y medidas necesarias de higiene durante la producción, almacenamiento, distribución y preparación de los alimentos.

La inocuidad alimentaria afecta la salud pública de cualquier comunidad.

En Posadas, la directora de Contralor Bromatológico, ingeniera Gilda Medina, explica cómo se lleva a cabo la inspección y control de los alimentos que ingresan al municipio, garantizando que los productos consumidos por los habitantes sean seguros y de calidad.

Cómo realizan en control bromatólogico?

La Municipalidad de Posadas cuenta con un equipo especializado en el control bromatológico, cuya responsabilidad es supervisar los alimentos que entran al ejido municipal, desde los frescos hasta los secos, congelados y perecederos.

Este equipo se divide en dos secciones: una ubicada en el centro de contralor en el Zaimán, donde se verifican los productos frescos, enfriados y congelados, y otra en el segundo piso de la Municipalidad, donde se gestionan las inspecciones en mercados, despensas y comercios.

Ustedes controlan los alimentos que ya vienen elaborados y producidos en otros lugares?

Sí, controlamos que estos alimentos ingresen en condiciones adecuadas, con la documentación sanitaria correspondiente.

Si hago empanadas en mi casa y las vendo, ¿quién controla esa inocuidad?

Pedimos que se registren como emprendedores sociales o comercios habilitados. Nosotros también realizamos controles diarios, rutinarios o al azar a estos comercios en particular.

Inspeccionan también bares, restaurantes y otros lugares de venta de alimentos?

Sí, inspeccionamos todos esos lugares. Los consumidores también pueden hacer denuncias en la Municipalidad, lo que nos ayuda a focalizarnos en puntos específicos.

¿Qué controlan al inspeccionar los alimentos que ingresan a la ciudad?

Controlamos la procedencia, la documentación sanitaria, la temperatura, las etiquetas y la fecha de vencimiento, especialmente en productos frescos como carnes y lácteos.

Gilda Medina explica que su equipo se encarga de asegurar que los alimentos, desde cárnicos hasta lácteos, lleguen en condiciones adecuadas, cumpliendo con todas las normativas sanitarias y de documentación.

Los inspectores de Posadas verifican la temperatura, el etiquetado y la fecha de vencimiento de los productos. En los restaurantes y bares, supervisan la manipulación de alimentos, asegurándose de que los empleados tengan los cursos de manipulación de alimentos al día y sigan buenas prácticas de manufactura.

La Ing.Medina subraya la importancia de la responsabilidad del consumidor en la inocuidad alimentaria. Recomienda a los ciudadanos prestar atención a la rotulación, fecha de vencimiento y almacenamiento de los productos. Además, insta a los consumidores a realizar denuncias ante cualquier irregularidad, ya que estas son fundamentales para mantener altos estándares de seguridad alimentaria en la ciudad.

En épocas de altas temperaturas es necesario mantener la cadena de frío, especialmente en productos como pescados y mariscos. Recomienda el uso de bolsas térmicas o conservadoras para el transporte de estos alimentos, asegurando que lleguen en óptimas condiciones a los hogares.

La inocuidad alimentaria es un esfuerzo conjunto entre las autoridades y los ciudadanos. La Municipalidad de Posadas trabaja incansablemente para garantizar que cada bocado consumido por los habitantes sea seguro. La colaboración ciudadana, a través de la atención y denuncia de irregularidades, es fundamental para mantener un estándar de calidad en los alimentos que llegan a las mesas.

Para que en cada bocado haya salud, cierra Gilda Medina.