19 de julio de 2024

Beneficios del té de lavanda para la salud

En la búsqueda de remedios naturales para mejorar nuestro bienestar, el té de lavanda, infusión conocida por su aroma relajante y sabor suave se destacada por sus beneficios.

 

El té de lavanda se ha utilizado tradicionalmente en la medicina natural por sus propiedades calmantes y relajantes. Algunas de sus principales aplicaciones:

  • Alivio del estrés y la ansiedad: El aroma de la lavanda y sus compuestos activos tienen efectos calmantes que pueden ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad. Tomar una taza de té de lavanda puede ser una excelente manera de relajarse después de un día agitado.
  • Mejora del sueño: Gracias a sus propiedades sedantes, el té de lavanda es un aliado perfecto para quienes sufren de insomnio o tienen dificultades para conciliar el sueño. Una infusión antes de acostarse puede facilitar un descanso más profundo y reparador.
  • Alivio de dolores menstruales: Las propiedades antiespasmódicas de la lavanda pueden ayudar a aliviar los calambres y molestias asociadas con la menstruación.
  • Problemas digestivos: Gracias a sus propiedades carminativas puede aliviar problemas digestivos como la hinchazón, los gases y la indigestión.
  • Propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas: La lavanda también tiene efectos antiinflamatorios y antimicrobianos, lo que puede ser beneficioso para aliviar infecciones menores y reducir la inflamación.

 

¿Qué tipo de lavanda es comestible?

No todas las variedades de lavanda son aptas para el consumo. La lavanda que se utiliza comúnmente para fines culinarios y medicinales es la lavandula angustifolia, también conocida como lavanda inglesa. Esta variedad es segura para ingerir y se destaca por su sabor suave y delicado.

 

Cómo preparar el té de lavanda

Hervir una taza de agua y luego deja que se enfríe ligeramente durante un minuto para evitar que esté demasiado caliente y afecte las propiedades de la lavanda. Colocar las flores secas de lavanda en una tetera o taza de té y verter el agua caliente sobre las flores. Deja reposar la infusión durante 5-10 minutos. Cuanto más tiempo quede en reposo, más fuerte será el sabor. Colar las flores de lavanda y servir el té en una taza. Se puede añadir miel o unas gotas de limón para darle un toque extra de sabor.