19 de julio de 2024

El papel de los micronutrientes en la salud y el desarrollo

Los micronutrientes son vitaminas y minerales que el cuerpo necesita en cantidades muy pequeñas. Cumplen una serie de funciones, entre ellas permitir que el cuerpo produzca enzimas, hormonas y otras sustancias necesarias para el crecimiento y el desarrollo normales.

 

Dentro de los micronutrientes se encuentran:

Vitaminas: Vitaminas A, B (como B12 y ácido fólico), C, D, E y K.

Minerales: Hierro, yodo, zinc, calcio, magnesio y selenio.

Cada uno de estos micronutrientes tiene funciones específicas y vitales en el cuerpo humano. Por ejemplo, la vitamina A es crucial para la visión y el sistema inmunológico, mientras que el hierro es fundamental para la producción de glóbulos rojos.

 

Deficiencias de micronutrientes

Las deficiencias de micronutrientes pueden causar problemas de salud visibles y peligrosos, pero también pueden provocar reducciones menos notorias desde el punto de vista clínico en el nivel de energía, la claridad mental y la capacidad general.

Muchas de estas deficiencias se pueden prevenir mediante la educación nutricional y el consumo de una dieta saludable que contenga alimentos variados, así como mediante la fortificación y la suplementación de alimentos, cuando sea necesario.

 

Casos de deficiencias

  1. La falta de hierro, ácido fólico y vitaminas B12 y A puede provocar anemia. La anemia es una afección en la que hay una reducción del número de glóbulos rojos o de la concentración de hemoglobina, lo que provoca fatiga, debilidad, dificultad para respirar y mareos. Esto puede provocar, además, dificultades para el funcionamiento en el trabajo, la educación y la participación comunitaria. Se estima que el 42% de los niños menores de 5 años y el 40% de las mujeres embarazadas en todo el mundo padecen anemia.
  2. La carencia grave de yodo puede provocar daños cerebrales y, durante el embarazo, puede causar diversos problemas, como muerte fetal, aborto espontáneo y anomalías congénitas. Una carencia menos grave de yodo puede causar un deterioro mental que reduzca la capacidad intelectual. La estrategia preferida para controlar la carencia de yodo sigue siendo la yodación universal de la sal, que exige que toda la sal de calidad alimentaria que se utilice en el hogar y en el procesamiento de alimentos esté fortificada con yodo. UNICEF estima que el 66% de los hogares del mundo tienen acceso a sal yodada.
  3. La carencia de vitamina A es la principal causa de ceguera evitable en niños y aumenta el riesgo de enfermedades y muerte por infecciones graves, como las enfermedades diarreicas y el sarampión. La carencia de vitamina A también puede darse en mujeres durante el último trimestre del embarazo en zonas de alto riesgo. La lactancia materna es la mejor manera de proteger a los bebés de la carencia de vitamina A y, en zonas donde la carencia de vitamina A es un problema de salud pública, se recomienda la administración de suplementos de vitamina A a los lactantes y niños de 6 a 59 meses de edad.