24 de marzo de 2026

La dermatitis atópica es más frecuente en la infancia

Mañana 14 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Dermatitis Atópica. Es la enfermedad inflamatoria crónica de la piel más frecuente en la infancia.
Así lo explica en su informe la Sociedad Argentina de Pediatría. Los datos fueron preparados por Comité Nacional de Alergia y Comité Nacional de Dermatología.

Causas

Afecta a un gran número de niños y adolescentes, con una prevalencia entre el 15% y el 25%, en aumento por múltiples causas. Por ejemplo el estilo de vida occidental, mayor edad materna, amamantamiento por período corto con ingesta precoz de fórmula, polución, tabaquismo materno, migración de áreas rurales a centros urbanos, cambios ambientales, exposición temprana a pólenes, ácaros u otros alérgenos, en individuos genéticamente predispuestos, con antecedentes familiares de alergias.

Características

Se caracteriza por presentar piel seca e intenso prurito, cursar con períodos de exacerbaciones con brotes de eczema y remisiones.
La barrera cutánea está permeable y múltiples desencadenantes producen los brotes, como infecciones, alérgenos ambientales y alimentarios, irritantes y estrés.
Alrededor del 50 % de los casos se diagnostican en el primer año de vida, siendo a menudo, la primera manifestación de la enfermedad alérgica (marcha atópica), pudiendo también presentar otras como rinitis alérgica, asma y alergia alimentaria.
Aproximadamente el 60% de los niños supera esta enfermedad en la adolescencia, aunque más del 50% puede tener algunas exacerbaciones en la adultez.
Un tercio de las dermatitis atópicas son moderadas y severas, impactando negativamente en la calidad de vida del paciente y de su familia por afectación del descanso y de las actividades diarias y sociales.

Calidad de vida

El objetivo principal del manejo del paciente con dermatitis atópica es la mejoría de la calidad de vida de él y de su familia, evitando, además, las complicaciones infecciosas. Esto se logra hidratando diariamente la piel y cuidándola con tratamiento específico para evitar los brotes, siendo indispensable el tratamiento interdisciplinario.