21 de julio de 2024

Hígado graso: causas y consejos

El hígado graso, también conocido como esteatosis hepática, es una condición que afecta a muchas personas. Se refiere al exceso de acumulación de grasa en las células del hígado, lo que puede afectar su función normal. Aunque el hígado graso a menudo no presenta síntomas evidentes al principio, es esencial comprenderlo para tomar medidas preventivas y mantener nuestro hígado saludable.

Es una condición que requiere cambios en el estilo de vida para su manejo efectivo y no solo previene el hígado graso, sino que también promueve la salud general del hígado y contribuye a un bienestar a largo plazo.

 

¿Qué causa el hígado graso?

El hígado graso generalmente está asociado con factores de estilo de vida, como una dieta poco saludable, la obesidad y la falta de actividad física. El consumo excesivo de alimentos ricos en grasas y azúcares, así como el exceso de alcohol, puede contribuir al desarrollo de esta condición. También puede afectar a personas que tienen diabetes tipo 2.

En sus etapas iniciales, el hígado graso a menudo no causa síntomas notorios. Sin embargo, a medida que avanza, algunos pueden experimentar fatiga, molestias o dolor en la parte superior derecha del abdomen, donde se encuentra el hígado o pérdida de peso inexplicada y pueden ocurrir cambios en la piel, como coloración amarillenta (ictericia) debido a problemas en el procesamiento de la bilis.

El diagnóstico generalmente se realiza a través de pruebas de función hepática y, en algunos casos, mediante imágenes como ecografías o resonancias magnéticas. El médico también evaluará factores de riesgo como la obesidad, la diabetes y el consumo de alcohol para determinar la posible causa del hígado graso.

 

Consejos para prevenir y tratar el hígado graso

  1. Adopta una dieta saludable: Prioriza alimentos ricos en fibra, frutas, verduras y proteínas magras. Reduce la ingesta de alimentos procesados, grasas saturadas y azúcares añadidos.
  2. Controla tu peso: Mantén un peso saludable mediante una combinación de dieta equilibrada y ejercicio regular.
  3. Limita el consumo de alcohol: Si consumes alcohol, hazlo con moderación. El exceso puede contribuir al desarrollo del hígado graso.
  4. Ejercicio regular: Incorpora actividad física en tu rutina diaria para ayudar a controlar tu peso y mejorar la salud general del hígado.
  5. Manejo de la diabetes: Si tienes diabetes tipo 2, trabaja en estrecha colaboración con tu médico para controlar tus niveles de azúcar en la sangre.