20 de marzo de 2026

Llagas en la boca: porqué aparecen y cómo tratarlas

Las llagas en la boca son molestias comunes que afectan a muchas personas en algún momento de sus vidas. Aunque suelen ser inofensivas, entender por qué aparecen, sus síntomas, causas y cómo tratarlas puede marcar la diferencia en tu comodidad y bienestar.

Las llagas en la boca, también conocidas como aftas, son pequeñas úlceras que se forman en la mucosa bucal. Estas lesiones suelen ser dolorosas y se presentan como pequeñas llagas blancas o amarillas rodeadas por un área roja. Pueden aparecer en la lengua, encías, interior de las mejillas o en el paladar.

Los síntomas típicos incluyen molestias al comer, hablar o cepillarse los dientes. Aunque suelen desaparecer por sí solas en una o dos semanas, existen maneras de aliviar el malestar y acelerar su proceso de curación.

 

Causas de la aparición de llagas

Las llagas en la boca pueden tener diversas causas, como el estrés, deficiencias nutricionales, cambios hormonales, y lesiones bucales. Además, ciertos alimentos ácidos o picantes, así como el tabaquismo, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar aftas. Es importante destacar que las llagas no son contagiosas y no deben confundirse con herpes bucales u otras infecciones virales.

 

Consejos de cómo tratarlas

  • Enjuagues bucales: Utilizar enjuagues bucales suaves y sin alcohol puede ayudar a reducir la irritación y mantener la zona limpia. Enjuagar la boca varias veces al día.
  • Analgésicos tópicos: Aplicar geles o pomadas analgésicas específicas para la boca puede proporcionar alivio del dolor.
  • Evitar alimentos irritantes: Evitar alimentos y bebidas calientes, picantes o ácidos que puedan aumentar la incomodidad y retrasar la curación.
  • Cuidado bucal: Mantener una buena higiene bucal con cepillado suave y el uso de enjuagues bucales sin alcohol.

 

¿Cuándo es peligrosa una llaga en la boca?

En la mayoría de los casos, las llagas en la boca son inofensivas y desaparecen por sí solas. Sin embargo, se recomienda consultar a un profesional de la salud si:

  • Las llagas persisten por más de dos semanas.
  • Se presentan con frecuencia.
  • Aparecen en niños pequeños.
  • O vienen acompañadas de fiebre o síntomas sistémicos.