19 de julio de 2024

Asma: manejo de una condición crónica común

El asma es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones de personas en Argentina, generando importantes consecuencias en la calidad de vida y la productividad. Con un adecuado diagnóstico y tratamiento, más del 90% de los casos pueden ser controlados, permitiendo una vida normal.

Se manifiesta con síntomas como dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos persistente y silbidos al respirar. Estos síntomas generan una limitación en las actividades diarias, desde la práctica deportiva hasta actividades tan cotidianas como caminar o bañarse.

Estos síntomas suelen ocurrir en la noche o temprano en la mañana y pueden ser desencadenados por varios factores, incluidos alérgenos, ejercicio, aire frío, infecciones respiratorias y estrés.

Distintas personas pueden presentar distintas características, así como una misma persona puede presentar variaciones en la forma en la que el asma se manifiesta a lo largo del tiempo.

Es importante reconocer estos síntomas y buscar atención médica para un diagnóstico certero.

 

Causas y factores de riesgo

La causa del asma aún se desconoce, pero los mecanismos de esta inflamación están bastante claros. Gracias a múltiples estudios de grandes poblaciones, hoy se sabe que —además de la predisposición genética— muchos factores en la vida cotidiana y, sobre todo, en la infancia generan una mayor propensión y contribuyen a la falta de control.

Exposición a alérgenos, humo y contaminación durante la infancia aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. También las personas con antecedentes de alergias tienen un mayor riesgo de asma.

 

Tratamiento y control

No todas las personas con asma reciben el mismo tratamiento, éste varía en función de la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, al tratarse de una enfermedad inflamatoria, el mejor tratamiento son los inhaladores con corticosteroides, que son antiinflamatorios seguros para el paciente y pueden utilizarse solos o asociados a broncodilatadores.

Es importante la adherencia al tratamiento y la educación del paciente para identificar síntomas de empeoramiento y actuar rápidamente.