19 de julio de 2024

Tricotilomanía: un trastorno del control de los impulsos

La tricotilomanía, es un trastorno, clasificado dentro de los trastornos obsesivo-compulsivos que se caracteriza por el impulso irresistible de arrancarse el cabello, ya sea del cuero cabelludo, las cejas, las pestañas u otras partes del cuerpo.

Las personas con tricotilomanía sienten una tensión creciente antes de arrancarse el cabello y un alivio o placer después de hacerlo. Sin embargo, este comportamiento puede llevar a una notable pérdida de cabello, calvicie en ciertas áreas y, en muchos casos, a una vergüenza y angustia significativas.

El inicio de la tricotilomanía suele ocurrir en la adolescencia, aunque puede comenzar a cualquier edad. Las causas exactas no se conocen con certeza, pero se cree que una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales juega un papel en su desarrollo. Estrés, ansiedad y otros trastornos emocionales también pueden desencadenar o agravar los síntomas.

Su impacto va más allá de la apariencia física. Las personas afectadas a menudo sienten vergüenza y pueden evitar situaciones sociales para que otros no noten su pérdida de cabello. Esto puede llevar a una disminución de la autoestima y al aislamiento social, afectando negativamente la calidad de vida.

 

Tratamientos

Existen tratamientos disponibles que pueden ayudar a controlar los síntomas.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las más efectivas, ya que ayuda a las personas a identificar y cambiar los pensamientos y comportamientos que contribuyen al trastorno. En algunos casos, los medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) también pueden ser útiles.

Es esencial que las personas con tricotilomanía busquen ayuda profesional. El apoyo de familiares y amigos también puede ser crucial para el tratamiento y la recuperación. Aumentar la conciencia sobre este trastorno puede reducir el estigma asociado y animar a más personas a buscar la ayuda que necesitan.