19 de julio de 2024

La importancia de la vacuna BCG: un bastión en la lucha contra la tuberculosis

Se aplicó por primera vez  el 1° de julio del año 1921

La vacuna BCG (Bacilo de Calmette-Guérin) es una de las vacunas más antiguas y ampliamente utilizadas en el mundo. Desde su descubrimiento a principios del siglo XX, ha desempeñado un papel crucial en la prevención de la tuberculosis (TB), una enfermedad infecciosa que ha sido una de las principales causas de mortalidad a lo largo de la historia.

Descubrimiento y desarrollo

Fue desarrollada por los científicos franceses Albert Calmette y Camille Guérin en el año1921. El proceso de creación de la vacuna implicó atenuar una cepa de Mycobacterium bovis, una bacteria relacionada con el Mycobacterium tuberculosis, el agente causante de la tuberculosis en humanos.

Este proceso de atenuación permitió que la vacuna indujera inmunidad sin causar la enfermedad.

 

Impacto en la salud pública

Desde su introducción, la vacuna BCG ha sido una herramienta esencial en la lucha contra la tuberculosis, especialmente en países con alta incidencia de la enfermedad. Aunque la BCG no siempre previene la infección por tuberculosis, es altamente efectiva en la prevención de formas graves de la enfermedad, como la tuberculosis miliar y la meningitis tuberculosa en niños.

¿Quiénes deben aplicarse la vacuna BCG?

En Argentina, la vacunación con BCG es obligatoria y está comprendida en el Calendario Nacional de Vacunación.

«La aplicación de la vacuna BCG es muy importante para prevenir las formas graves de tuberculosis que pueden producir secuelas en el desarrollo del niño», nos explica el Enfermero Roberto Lima, Jefe de Inmunizaciones del Ministerio de Salud de Misiones.

«Se aplica a todos lo bebés recién nacidos,  dentro de los 7 días. Se la coloca en el brazo derecho y es común que se forme una pequeña cicatriz».

Este enfoque temprano es clave para proteger a los niños desde el principio, ya que son los más vulnerables a las formas graves de tuberculosis.

La situación actual

La vacunación con BCG ha demostrado ser segura y eficaz a lo largo de los años.

A pesar de su éxito, la tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública en muchas regiones del mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue recomendando la vacuna BCG en países con alta carga de tuberculosis.

Aunque la enfermedad no ha sido erradicada, la BCG sigue siendo una herramienta vital en los programas de salud pública a nivel mundial.