16 de febrero de 2026

Menos sed pese al calor

Las personas mayores sienten menos sed aunque haga mucho calor.

El riesgo de deshidratación es crítico cuando las temperaturas se mantienen altas como sucede durante estos días en Misiones.

Es menor la sensación de sed y se reduce la capacidad para regular la temperatura, lo que aumenta el riesgo de golpes de calor, mareos, confusión, caídas y complicaciones graves.

Es fundamental que quienes tienen más de 65 años tomen líquidos frecuentemente, permanezcan en ambientes frescos y vistiendo ropa liviana.

 

Los cambios fisiológicos del envejecimiento alteran a veces la percepción del cerebro sobre la necesidad de líquidos.

Con la edad, disminuye la sensibilidad a la sed, la reserva corporal de agua es menor, y los riñones conservan menos líquido, aumentando el riesgo de deshidratación grave. .

Los riñones tienen menor capacidad para concentrar la orina y conservar agua.

Otros factores

Medicamentos (diuréticos), miedo a la incontinencia, disfagia (dificultad al tragar) o enfermedades como Alzheimer/Parkinson que hacen olvidar beber.

Los riesgos

  • Disminución de la sed:Los ancianos pueden no sentir sed incluso cuando su cuerpo necesita agua.
  • Golpe de calor: la incapacidad para sudar lo suficiente puede elevar la temperatura corporal a niveles peligrosos.
  • Complicaciones de salud:aumenta la fatiga, debilidad, mareos, confusión y riesgo de caídas.
    • Medicamentos:ciertos fármacos (ej. diuréticos, antiepilépticos) pueden interactuar con el calor y empeorar la deshidratación.
    • Vulnerabilidad:quienes padecen enfermedades crónicas, demencia o dependencia física son más vulnerables.

CÓMO DARSE CUENTA

Algunos síntomas pueden ser

Sequedad en boca y piel.

Orina escasa, concentrada o de color oscuro.

Fatiga, debilidad, mareos o confusión.

Ojos hundidos y calambres musculares.

Recomendaciones:
A adulos mayores que tenemos cerca es vital ofrecerles agua constantemente, sin esperar a que la pidan o aunque no tengan sed.

Que consuman alimentos ricos en agua como frutas, verduras, caldos y geletinas., e incluir alimentos ricos en agua (frutas, sopas, gelatinas) para prevenir la deshidratación, que puede provocar confusión, mareos y caídas.

Permanecer en lugares frescos y ventilados.

Es recomendable poner cerca o en la heladera una botella de agua y controlar si la persona la consume durante el día.

Y por sobre todo no esperar ante los primeros síntomas pafa concurrir a la guardia médica más cercana.