21 de marzo de 2026

La OMS declara emergencia sanitaria internacional por el brote de viruela del mono

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado a la viruela del mono, conocida como mpox, como una emergencia internacional de salud pública. Esta decisión responde a la rápida expansión del virus, especialmente en África, donde la situación se ha vuelto crítica.

 

¿Qué es la viruela del mono?
La viruela del mono es una enfermedad viral rara que se transmite de animales a humanos y entre humanos. Es endémica en regiones de África central y occidental, pero en los últimos años ha habido brotes en otras partes del mundo.

 

¿Por qué la OMS declaró la emergencia?
La OMS decidió declarar la emergencia debido a la propagación acelerada del virus y a la peligrosidad de la variante clado Ib, que presenta una tasa de mortalidad del 3,6%. La declaración permite a la organización coordinar una respuesta global, incluyendo el acceso a fondos y recursos para combatir el brote.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, resaltó que la declaración de emergencia busca movilizar recursos y apoyo internacional para contener el brote antes de que se convierta en una crisis de mayor envergadura. Entre las medidas a implementarse están el fortalecimiento de las capacidades de diagnóstico y la ampliación de campañas de vacunación en las regiones más afectadas.

 

Síntomas
Los síntomas de la viruela del mono incluyen fiebre, dolores musculares, fatiga, y una característica erupción cutánea que puede evolucionar a pústulas. Aunque los síntomas suelen ser leves, en algunos casos pueden ser graves, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Transmisión
El virus se transmite a través del contacto directo con fluidos corporales, lesiones en la piel, o gotículas respiratorias de personas infectadas. También puede propagarse por contacto con objetos contaminados, como ropa de cama o toallas.

Medidas de prevención
La OMS recomienda evitar el contacto cercano con personas infectadas, practicar una higiene rigurosa, y seguir las pautas de las autoridades sanitarias locales. La vacunación también es una herramienta clave en la prevención y control del brote.