El acné en la adolescencia
Para muchos adolescentes, el espejo se convierte en un enemigo cuando aparecen los granitos en la cara, generando sentimientos de vergüenza, inseguridad e incluso depresión.
Lo que históricamente se definían como «simples granos» que desaparecerían con el tiempo, hoy es reconocido por la medicina como una enfermedad inflamatoria de la piel que requiere un abordaje serio y profesional.

Consultamos a la médica dermatóloga Dra. Gabriela González Campos quien nos explica:
El acné es una enfermedad inflamatoria que se produce en el marco de la adolescencia con una predisposición genética y familiar.
No es una infección.
Es una enfermedad inflamatoria de la piel que se da frecuentemente en el marco de la adolescencia debido al estímulo hormonal para el crecimiento que hace crecer todo, inclusive las glandulitas sebáceas que desembocan en cada uno de los poros.
En la cara, escote y espalda son los lugares donde más glandulas sebáceas hay.
La glandulita sebácea aumenta su tamaño, empieza a producir más sebo.
El proceso ocurre de la siguiente manera:
- Obstrucción: Las paredes del poro se descaman y forman un «tapón» de escamas y sebo. Esto es lo que conocemos como punto negro (que no es suciedad, sino pigmento y sebo retenido).
- Inflamación: Al acumularse el sebo, una bacteria que vive naturalmente en nuestra piel (llamada Cutibacterium acnes) crece desmedidamente.
- Lesiones: Este crecimiento bacteriano desata la inflamación, dando lugar a granos colorados con pus o, en casos más graves, a nódulos y quistes internos que son los que suelen dejar cicatrices físicas.
A veces parece que el acné no se va más, dura mucho para quien lo padece. Se termina?
Seguramente sí, pero mientras tanto va a costar en la adolescencia, la época en que la imagen es prioritaria y va a cargar con cicatrices psicológicas o físicas cuando se tiene acné inflamatorio.
Siempre merece tratamiento médico dermatológico y depende del tipo de lesiones que tenga el paciente.
Se puede tener el soporte de un cosmetólogo pero es importante saber que es una enfermedad inflamatoria.
La importancia del tratamiento personalizado
Un error común entre los jóvenes es replicar el tratamiento de un amigo o comprar productos de venta libre sin supervisión.
La Dra. González Campos comenta que cada paciente tiene un tipo de piel y de acné diferente. Lo que ayuda a alguien con puntos negros puede inflamar aún más a quien padece un acné de tipo inflamatorio.
El tratamiento :
- Higiene: limpieza profunda mañana y noche con productos no abrasivos para remover el exceso de grasa sin dañar la barrera de la piel.
- Hidratación y protección: uso de geles o cremas hidratantes para pieles grasas y protector solar para evitar manchas y secuelas pigmentadas.
- Medicamentos específicos: dependiendo del caso, el médico puede recetar tratamientos tópicos u orales.
Los riesgos de la automedicación
Es fundamental no tomar medicación oral por cuenta propia. Algunos fármacos, como los retinoides orales, requieren análisis previos y controles médicos estrictos, ya que pueden tener efectos secundarios graves si no se administran en las dosis correctas o si no se acompañan de medidas preventivas, como la anticoncepción en el caso de las mujeres.
Aunque el acné es una etapa que eventualmente termina, el tratamiento médico temprano es esencial para evitar que los jóvenes carguen con cicatrices físicas o psicológicas de por vida. Con paciencia y conducta, el tratamiento dermatológico tiene éxito y permite transitar esta etapa con mayor bienestar.
